Pizzas con fantasmas de queso, hamburguesas monstruosas y quesadillas de calabaza con cara de calavera son las tres ideas que os traemos para convertir la comida o la cena en un plan de lo más divertido. Porque, cuando se trata de celebrar Halloween, ¡igualmente se puede pasar de miedo en la cocina! La clásica pizza se transforma para la ocasión con fantasmas de queso y pequeñas arañas de aceituna negra.
Los datos duros del caso
- Precalienta el horno a 220°C (con calor arriba y abajo).
- Extiende la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, formando un borde ligeramente más grueso en el perímetro.
- Distribuye la salsa de tomate sobre la base de manera uniforme, sin cubrir el borde.
- Reparte trocitos de salami sobre el tomate.
- Corta el bloque de queso en lonchas de unos 3-4 mm de grosor.
- Con un cortador de galletas con forma de fantasma o ayudándote con la punta de un cuchillo pequeño, recorta 4 o 5 siluetas de fantasma con brazos abiertos, como los de la imagen.
Para entender la historia
Para cada araña, corta una aceituna negra por la mitad longitudinalmente para hacer el cuerpo. Toma otra mitad de aceituna y córtala en tiritas finas curvas para simular 8 patas (4 a cada lado). Para los ojos y bocas de los fantasmas, pica recortes diminutos de aceituna negra en bolitas muy pequeñas.
Dispón los fantasmas de queso sobre la salsa de tomate, dejando espacio entre ellos. Con la punta de un palillo o una pinza, coloca dos motitas diminutas de aceituna en la cabeza de cada fantasma para los ojos. Hornea durante unos 8-10 minutos, vigilando de cerca a partir del minuto 6.
El queso debe calentarse y perder rigidez hasta moldearse suavemente sobre la salsa, pero retíralo antes de que se gratine, se desparrame por completo o se dore, conservando así su color blanco y la silueta nítida del fantasma. Dispón de inmediato las mitades de aceituna y sus patitas sobre las zonas rojas de tomate para que el calor residual las asiente. Decora con hojas de albahaca fresca repartidas por la superficie y corta en porciones triangulares, procurando dejar un fantasma centrado en cada.
Elementos adicionales
Una receta cremosa y llena de sabor en la que la calabaza, los garbanzos y el queso fundido se esconden tras unas tortillas con cara de calavera. Una forma divertida de incorporar verduras a la mesa de Halloween. En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio y añade la cebolla picada con una pizca de sal. Sofríela durante 5-7 minutos hasta que esté tierna y transparente. Incorpora los dados de calabaza, el comino y el pimentón. Cocina, tapado, a fuego suave durante unos 12-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la calabaza esté muy blanda. Aplasta ligeramente la calabaza con una cuchara de madera, agrega los garbanzos cocidos semichafados, ajusta de sal y pimienta, y retira del fuego para templar. Toma 4 de las tortillas de trigo y colócalas sobre una tabla de cortar. Con la punta de una puntilla o un cuchillo pequeño bien afilado, recorta con cuidado.

