Estas tres recetas vegetarianas demuestran que comer bien no tiene por qué ser complicado: propuestas sencillas, saludables y perfectas para disfrutar de la cocina casera cualquier día de la semana. Este es un guiso casero de alubias blancas con zanahoria, cebolla, pimiento verde y un caldo de verduras. Puedes preparar más cantidad y guardarla para otros días, una opción ideal como alternativa de batch cooking. -Pela la cebolla y los dientes de ajo y pícalos finamente.
Lo que se sabe hasta ahora
- Pela las zanahorias y córtalas en dados pequeños.
- Lava el pimiento verde, retira las semillas y córtalo a la par en dados. -Calienta el aceite de oliva en una cazuela a fuego medio.
- Añade la cebolla, la zanahoria y el pimiento verde.
- Cocina durante 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas y la cebolla comience a transparentarse. -Añade el ajo picado y cocina durante un minuto.
- Incorpora el tomate triturado y deja que se cocine durante 4-5 minutos, hasta que pierda parte de su agua y el sofrito adquiera una textura más concentrada. -Retira momentáneamente la cazuela del fuego, incorpora el pimentón dulce.
- Lleva a ebullición y deja cocer suavemente durante unos 8 minutos para que las verduras terminen de ablandarse y el caldo gane sabor. -Escurre las alubias y enjuágalas bajo el grifo con agua fría.
En detalle
Añádelas a la cazuela y remueve con cuidado para no romperlas. Cocina a fuego suave durante 8-10 minutos, hasta que estén bien calientes y hayan absorbido parte del sabor del caldo. -Prueba el guiso y añade sal y pimienta al gusto. Si deseas un caldo más espeso, aplasta unas pocas alubias contra la pared de la cazuela y remueve suavemente.
Si queda demasiado espeso, incorpora un poco más de caldo o agua caliente. -Retira la hoja de laurel y sirve las alubias bien calientes. Si lo deseas, termina con un poco de perejil fresco picado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Un guiso vegetal de inspiración mediterránea, con garbanzos, calabaza tierna, cebolla y hojas verdes.
El sésamo tostado aporta un toque crujiente y un sabor ligeramente tostado que combina muy bien con el dulzor de la calabaza. -Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en dados de unos 2-3 cm. Pela y pica la cebolla y los dientes de ajo. Lava las espinacas y escúrrelas bien; si las hojas son muy grandes, córtalas en trozos más pequeños. -Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio.
La historia en profundidad
Añade la cebolla picada y cocínala durante 5-6 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que esté blanda y ligeramente transparente. -Incorpora el ajo picado y cocina durante un minuto. Añade el comino y la cúrcuma, si la utilizas, y remueve durante unos segundos para que desprendan su aroma sin llegar a quemarse. -Agrega los dados de calabaza y remueve para que se impregnen del sofrito y las especias. -Vierte el caldo de verduras, lleva a ebullición y después baja el fuego. Tapa parcialmente la cazuela y cocina durante 10-12 minutos, hasta que la calabaza empiece a estar tierna, pero sin deshacerse.

