Hoy es el día: ya está a la venta ‘La hora antes del alba’, de Isabel Allende, la novela vencedora del Premio Planeta 2026 que -por ahora- cierra el universo de ‘La casa de los espíritus’. La continuación de la historia de Alba Trueba es una de las más importantes novedades editoriales de noviembre y de todo el año, puesto que Isabel Allende, a pesar de haber escrito varias precuelas e historias paralelas de los Del Valle, no había abordado aún el ‘qué pasó con’ la protagonista más joven de ‘La casa. Su publicación, en 1982, se convirtió en un enorme revulsivo para la literatura latinoamericana contemporánea y puso a Isabel Allende a la altura de Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges o Juan Rulfo, entre otros coetáneos. ‘La casa de los espíritus’ es una increíble saga familiar, la de los Trueba.
Puntos clave
- Este es el orden correcto para entender los orígenes y comprender la evolución de todos los personajes.
- Isabel Allende difundió en 1998 ‘Hija de la fortuna’ (Penguin Bolsillo), la primera novela inédita del universo de ‘La casa de los espíritus’.
- Nos lleva a 1849, cuando la fiebre del oro lleva a muchos colonos hacia California, como Eliza Sommers, una joven criada por una familia inglesa en Valparaíso.
- Decide embarcarse en esa aventura, rompiendo con todo lo que se espera de ella, para encontrar a su enamorado, Joaquín Andieta.
- La tierra que va a descubrir está llena de aventureros, inmigrantes y buscadores de oro y Eliza, para sobrevivir, necesita astucia y valentía, y formará un tándem con Tao Chi’en, un médico chino.
- La búsqueda de Joaquín se transformará en un viaje de conocimiento que le enseña a ser libre; es una novela que habla de emancipación femenina y nos presenta a una mujer que abandona lo conocido para elegir su propio destino.
Los antecedentes
Dos años después, en 2000, Isabel Allende difundió la que es, por el momento, la precuela de ‘La casa de los espíritus’, titulada ‘Retrato en sepia’ (Debolsillo). Esta es otra novela inédita protagonizada por la nieta de Eliza Sommers, Aurora del Valle, que ha crecido bajo la sombra de su poderosa otra abuela, Paulina. Los pocos recuerdos que conserva de su infancia son unas pesadillas recurrentes que le obligan a buscar respuestas en una historia familiar tremenda.
Entre California y el Chile de finales del XIX, Aurora encuentra en la fotografía una manera de entender el mundo, de reconstruir historias, pero a la par de que afloren secretos, amores, heridas... que han pasado de generación en generación. Una novela que es igualmente una saga familiar en la que Isabel Allende explora la identidad, la memoria y las restricciones que condicionan para siempre la vida de las mujeres. Ya es un libro clásico, un emblema del realismo mágico latinoamericano femenino: ‘La casa de los espíritus’ (Debolsillo) es la obra con la que empezó, y marcó para siempre, la carrera de Isabel Allende.
La novela narra la historia de la familia Trueba a lo largo de varias generaciones y entrelaza sus destinos con los cambios políticos y sociales de su país. Los patriarcas con Clara del Valle, una mujer que se comunica con los espíritus, y su esposo Esteban Trueba, un terrateniente sumamente ambicioso y violento. En torno a ambos crecen hijos y nietos; surgen amores que desafían las expectativas familiares; se producen hechos violentos que causarán profundas heridas y llegarán a las generaciones siguientes.
Todo lo que se ha revelado
La casa de los Trueba, la casa de la esquina, llena de presencias sobrenaturales, es el escenario de una historia íntima que nos habla, por añadidura, de desigualdad social, lucha por el poder y violencia política y entre clases. En ‘ Mi nombre es Emilia del Valle’ (Debolsillo), Isabel Allende retoma la novela inédita para hablarnos de una de las jóvenes más aguerridas de la familia Del Valle, Emilia, hija de una monja irlandesa y de un aristócrata chileno que las abandona. La acción arranca en San Francisco, cuando la joven Emilia, desafiando las normas de las mujeres de su tiempo, publica novelas de aventuras con seudónimo masculino. Pero se da cuenta de que lo que quiere es contar historias reales, y se orienta al periodismo. Así, será corresponsal en la guerra civil chilena de 1891, en torno al presidente Balmaceda y, junto con su compañero Eric Whelan descubrirá los peores.

