El contraste cromático de la estación y su luz tan especial dejarán sin aliento a los apasionados de la fotografía. Y aunque recorrer la carretera que serpentea junto al mar es una posibilidad tentadora, para gozar de fotografiar y abrazar el aire, nada puede compararse con embarcar en el crucero Hurtigruten. Nos espera el recorrido por mar bautizado como “el viaje más bello del mundo”.
Los hechos principales
- ¡Cámaras preparadas, que subimos a bordo!
- Bergen es el punto de partid.
- Las casas multicolores del muelle de Bryggen figuran entre las imágenes más icónicas de Noruega.
- El lugar es un disfrute absoluto, donde no es necesaria una gran pericia fotográfica… Aquí las imágenes salen solas.
- Y para continuar con la exploración, lo mejor es reponer fuerzas en el puerto, con sus sándwiches irresistibles: de gambas, de salmón, de todas las delicias del mar.
- Considerado el padre de la literatura noruega y danesa, Ludvig Holberg vigila la bahía desde su estatua.
Marco de la historia
En su obra Viaje al mundo subterráneo, su protagonista, Niels Klim, cae por un agujero en Bergen para descubrir mundos imaginarios y árboles que hablan. Hoy, bajo su mirada, los viajeros embarcan hacia otras realidades: pueblos de pescadores, fiordos, el círculo polar, auroras, águilas, ballenas... Pero ahora la aventura, aunque igualmente fantástica, es absolutamente real.
Hace más de un siglo, las comunicaciones por la costa eran lentas y poco fiables. Este crucero no nació para el turismo, sino para sobrevivir al invierno. Y así, con vocación de servicio postal, aprovisionamiento y transporte de pasajeros, comenzó el hoy bautizado como el viaje más bello del mundo.
Siete días para recorrer 2700 km, aunque se pueden contratar tramos concretos entre los 34 puertos del itinerario. Desde el salón de proa, Noruega circula ante nuestros ojos en una inmersión total, imposible de superar por la mejor pantalla de cine IMAX. El barco llega a Ålesund, la joya del Jugendstil.
Detalles adicionales
Tras el incendio que arrasó la ciudad en 1904, se reconstruyó en solo tres años para ser uno de los mejores ejemplos de art nouveau del mundo. En buena parte, la factura se pagó con su bacalao, el mismo que acababa en las cocinas de España y Portugal... a la vizcaína, al pil-pil, al ajoarriero. Trondheim fue fundada por el rey Olav Tryggvason como capital vikinga en el año 997. Sobre la tumba de San Olav se construyó la catedral de Nidaros, el templo gótico más septentrional del mundo. Hoy, aquí finaliza una peregrinación de más de 600 kilómetros que recorre el país, con un espíritu similar al del Camino de Santiago. Con todo ello, Trondheim es una ciudad moderna y dinámica, apegada a las tradiciones, que cada año festeja a su patrón, San Olav. Al ritmo del paisaje, el viaje nos revela sus mitos y leyendas. Como el relato de las Siete Hermanas: un fogoso jinete las persiguió de noche,.

