Vivamos con más libertad y con menos expectativas ajenas. Una de las mujeres que más se cuestionó esto fue la escritora Virginia Woolf. Y lo hizo desde una perspectiva especialmente interesante.
Los datos duros del caso
- En su obra Una habitación propia, publicada en 1929, reflexionó sobre las condiciones materiales, intelectuales y sociales que necesitaban las mujeres para desarrollar su creatividad y su independencia.
- Hoy, sigue siendo una invitación para reivindicar algo que a pesar de la sencillez que entraña, no siempre es fácil.
- Hablamos del derecho a construir una identidad propia.
- Crecer implica cambiar, aprender y revisar nuestras convicciones e ideales.
- Sin embargo, en ese mismo proceso de crecimiento confundimos todo esto con convertirnos en una versión mejor con el paso de los años.
- Buscamos convertirnos en mujeres más seguras, más productivas, más interesantes, más pacientes y por supuesto, sin perder la sonrisa.
Para entender la historia
Y a la postre, ese desarrollo personal, que se supone que debería ayudarnos a vivir mejor, se convierte en otra exigencia más de todas las que ya acumulamos. Querer mejorar no es el problema. Hacerlo desde la sensación de que nunca somos suficientes, sí.
Cuando todo en nuestra vida es susceptible de optimizarse y mejorarse, sí es un problema. Cuando perdemos de vista quién está detrás, intentando convertirnos en otra persona, sí es un problema. Por no hablar de la carga que suma a todo esto las expectativas externas.
Desde pequeñas se nos inculca y enseña a ser "deseables". Cómo debemos comportarnos, hablar, qué decisiones deberíamos tomar y qué significa tomar otras diferentes. Y sí, pueden ser referencias que nos ayuden a construir la vida adulta, pero cuidado con el peligro que entrañan, pues al mismo tiempo que pensamos que nos "enseñan", nos pueden alejar de nuestro auténtico yo en busca de "alguien mejor.
Elementos adicionales
Así que frente a toda esta vorágine caótica de madurez, detengámonos a reflexionar sobre qué es en realidad el autoconocimiento. Hagámonos todas esas preguntas incómodas como si no tuviéramos que demostrar nada. ¿Qué partes de mi vida responden a una elección consciente y cuáles mantengo por costumbre, miedo o necesidad de aprobación? Madurar es aprender a distinguir cuáles tienen sentido para nosotras y cuáles son las que los demás aguardan de nosotras. 12 hábitos japoneses que se copian en todo el mundo porque son la clave de su longevidad y felicidad 12 hábitos japoneses que se copian en todo el mundo porque son la clave de su longevidad y felicidad La importancia de tener un espacio propio La reflexión de Woolf sobre la independencia femenina es más importante que nunca en este contexto que vivimos, cuando por momentos parece que se comienza a cuestionar en un amago de involución.
«Es mucho más importante ser una misma que cualquier otra cosa»

