Ahora, 17 años después y en tiempos de IA, cinco de ellas repiten la hazaña. En 2009 estaba iniciando mi carrera en la moda, porque empecé en 2005 a diseñar vestidos de flamenca. Me sentía llena de miedos y no fue fácil, porque estuve 10 años sin ganar un duro, pero a la vez me podía la pasión, creer en mí.

Lo esencial, en breve

  • Eso me ha hecho llegar hasta aquí, mucho más lejos de lo que nunca había imaginado.
  • Y a la par las mujeres que me dieron la mano desde el principio, vistiendo mis vestidos.
  • Y Jesús Quintero, una persona clave en mi vida que me hizo dar ese giro a los 50 años, cuando creía que me iba a volver invisible, y me animó a lanzarme en el formato de podcast, a sentarme con alguien y escucharle desde un lugar que me.
  • Y hoy creo que soy eso más que nada.
  • En estos años conocí la muerte a través de mi padre, y desde el día que él se fue, me dieron más ganas de vivir.
  • Mi padre era muy libre y vivía intensa y apasionadamente.

El contexto

Cuando se marchó, me di cuenta de que realmente todos nos vamos, algo que piensas que no va a llegar nunca, y fui consciente de que hay que exprimir cada día. Y, a los 53 años, en esas estoy. Antes cualquier cosa podía ser un problema, hoy no lo es.

Ahora hablo desde el aplomo y la paz que habito; la de la portada de 2009 no tenía pausa ni vivía tranquila. Aquella quería comerse el mundo a bocados, la Vicky actual valora mucho estar en su casa, disfrutar de una buena charla, de un libro o del silencio. A esa foto llegué seguramente sin saber muy bien por qué, hoy soy más consciente de todo.

El agradecimiento a la par es algo que me ha traído hasta aquí, unido a la constancia, el sacrificio, el perfeccionismo y la perseverancia. He demostrado que se puede ser un pibón con una talla 44 o una 38, y acepté mi físico tras esa pelea con el exterior, que me decía cómo tenía que ser. Aunque, la verdad, nunca me fijé en lo que hablaban los otros.

La nota completa

Hay que escuchar y aceptar las críticas, pero sólo de la gente que tienes alrededor. Y algo que me ha hecho dormir siempre en paz todos estos años, mi gran secreto de belleza, es decir cada día lo que pienso, no quedarme nada dentro. Nunca he tenido miedo a soltar las cosas. A veces soy muy brusca, porque no me importa que lo sean conmigo, tengo que mejorar igualmente" "No temo al fracaso ni a equivocarme. He estado a punto de caer en muchas ocasiones, pero les he dado la vuelta inmediatamente. Siempre he capeado y he tirado hacia delante. Creo que es mejor pedir perdón que permiso, y eso es muy Berrocal, mi hija Alba es igual. Me gusta sentirme viva, no quiero parar. Así que, en unos años, repetimos esta portada.

«Defendí siempre mi cuerpo. He demostrado que se puede ser un pibón con una talla 44 o una 38»