Nuestras protagonistas de libros ‘de miedo’ son acorraladas y ninguneadas en una depresión posparto, asesinadas por parejas dominantes y villanas, marginadas por una sociedad que no entiende lo que es nacer en un cuerpo distinto. Y igualmente tenemos un protagonista, el del libro top del mes, que tiene miedo a perder la competición en la que toma parte, en la que ha echado los restos de toda su vida. Cualquiera de ellos son lecturas extraordinarias para los días siguientes, porque el miedo se presenta en cualquier forma.

Los datos duros del caso

  • Si buscas una lectura para Halloween que no sea terror de baratillo, efectista y con slasher por todas partes, te puede asegurar que te quedarás helada leyendo el relato ‘El papel pintado amarillo’ (Alpha Decay), de Charlotte Perkins.
  • Dio a luz a su primera hija a los 35 años y, poco después, entró en una profunda depresión.
  • Le atendió uno de los neurólogos más importantes de la época, le diagnosticó ‘agotamiento’ de los nervios y le prescribió una cura de descanso, sin hacer actividad intelectual ninguna.
  • Empeoró hasta tal punto que cayó en una situación mentalmente deplorable, algo que le sucede a la protagonista del relato, que se obsesiona con el papel pintado amarillo de la habitación de la casa a la que se retira.
  • Y si da miedo el anterior, ya no te quiero ni decir la terrible experiencia (y real de cada día entre nosotras) que narra ‘La noche en el corazón’ (AdN), de Natacha Appanah, que obtuvo el galardón Femina 2025 y fue aspirante al título.
  • La novela entrelaza las historias de tres mujeres unidas por la violencia de género: una de ellas es la propia autora, que evoca una relación abusiva vivida cuando tenía 25 años; las otras dos son su prima Emma, asesinada por su marido,.

Para entender la historia

Appanah narra los acontecimientos sin cortapisas y obligando al lector a mirar de frente a los feminicidios en un libro que mezcla literatura, periodismo, memoria y biografía. El objetivo de la autora es entender por qué una relación amorosa se acaba convirtiendo en una de violencia y sumisión pero, obviamente, no hay explicación. Duro, sí, pero a la par necesario y tremendamente conmovedor.

Este libro necesita (y enseña) empatía. Muestra el sufrimiento de las personas que han nacido en cuerpos equivocados, pone palabras a sentimientos difíciles de experimentar si no estás en esos cerebros y corazones y tiene el mérito de sensibilizar a todos y cada uno de sus lectores. Más que recomendado, 'La mala costumbre' (Seix Barral), de Alana S.

Viajamos a los años 80, pero no a los del glamour y el brilli-brilli, sino al real: al de las drogas, los 'colgados', el desempleo. A un barrio humilde de Madrid como es el de San Blas y a la vida de Alex, que ha nacido como hombre cuando su alma es la de una mujer. Narrada en primera persona, dura y contundente, es una de esas obras que no te gustaría que se terminasen nunca.

Elementos adicionales

Este libro fue regalo de cumpleaños de un gran amigo que es fan de Leila Guerriero, así que no me pude resistir a adentrarme en una nueva historia de esta excepcional escritora y periodista... y lo devoré en dos noches. ‘Una historia sencilla’ (Anagrama) me hizo recuperar la fe en el periodismo, evocando la razón por la que elegí la profesión y comprendiendo que aún es posible escribir reportajes extensos, bien documentados y con un punto de vista humano que lo llena todo. Guerriero viajó en 2011 hasta Laborde, un pueblo argentino de seis mil habitantes, para narrar el Festival Nacional de Malambo, una danza folklórica tradicional entre los gauchos. Pero solo por un año, porque ya no podrán volver a presentarse nunca jamás. Un relato increíble, adictivo, épico y maravilloso que pone de relevancia la fuerza del ser humano cuando se propone algo con esperanza e ilusión. Begoña Alonso es.