Aunque cometamos errores, debemos intentar hacerlo lo mejor posible: formándome, aprendiendo, leyendo o buscando un psicólogo que me explique lo que está pasando con mi hijo o cómo le puedo ayudar Una de las primeras dificultades con las que se encuentran los padres que advierten esas características diferenciales. Hay mucha desinformación con este tema todavía. La alta sensibilidad no es ningún trastorno psicológico, por lo tanto no lo vas a encontrar en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.
Lo esencial, en breve
- Se trata de un conjunto de rasgos que definen una personalidad y una forma de desenvolverse en el mundo diferente al resto de la población.
- En la controversia que hay sobre la alta sensibilidad hay sobre todo desinformación, porque es un término relativamente joven, pero que se está estudiando en más de 100 universidades alrededor del mundo.
- No es algo que alguien se ha inventado.
- Además, hay una evidencia científica, sobre todo a través de la neuroimagen, de la neurociencia, que lo avala.
- Y no se está estudiando solo en personas, se está estudiando en animales, porque la alta sensibilidad igualmente aparece en ellos.
- Hay que ser prudentes con los diagnósticos.
El contexto
Y no pasa nada, hay que diagnosticarlo y abordarlo, pero no precipitarse. Porque a edades tempranas hay una gran variabilidad en el tiempo, y lo que hoy ves muy llamativo en un niño o te parece un rasgo muy sobresaliente, a lo mejor a los seis meses desaparece completamente. Y, de hecho, hay veces que después de unos años se tienen que retirar algunos diagnósticos de TEA porque ya no aparecen esos síntomas; entonces prudencia, porque es importante.
Es importante que el niño sea catalogado como tal si realmente tiene alta sensibilidad, puesto que saberlo le ayuda a entender muchas cosas, a entenderse a él mismo y ayuda a la familia. Si tienes un problema de salud determinado, ¿a quién buscas? Pues a una persona experta en eso en concreto.
Hay que buscar un profesional especialista en el tema, porque a la postre la psicología es tremendamente amplia y no todos son expertos en todo. Pero no por colocar una etiqueta al niño, sino por comprender, por ver bien, por saber, por hacer atribuciones correctas a los comportamientos del niño o a las situaciones que nos están provocando dudas o nos están generando malestar muchas veces en la crianza o agotamiento. Porque cuando tú entiendes lo que está pasando y entiendes cómo funciona su mente y cómo funciona su sistema nervioso, ves las cosas desde otro prisma.
La nota completa
Esto da tranquilidad a los padres, les da sensación de control y de poder darle lo que su hijo necesita, que es lo más importante. En la mayoría de los casos, los niños con alta sensibilidad tienen padres, o alguno de ellos, con alta sensibilidad igualmente. Esto puede suponer una ventaja en el sentido de que entiendes las necesidades de tu hijo, pero ¿es una desventaja cuando tu hijo necesita regularse a través de ti y por tu alta sensibilidad tú a la par estás sobrepasado? Lo que he observado es que ambas cosas, que el papá o la mamá sea PAS, o que sean no PAS, tienen ventajas y desventajas. Si no es PAS, probablemente el niño va a tener la desventaja de que muchas veces se sienta invalidado, de que hay una distancia de lo que está sintiendo o que no se le acompaña de la manera que necesita. Pero por la parte buena, se va a encontrar en que no se le va a dar una excesiva importancia.
«La mente y los sentidos de los niños con alta sensibilidad funcionan sin parar; son muy fuertes para no colapsar ante tanto estímulo»

