Assane Diop es un fanático de Arsène Lupin e idea robos al estilo de los que aparecen en sus libros, con disfraces y prestidigitación, pero incorporando algunos temas sociales -inmigración, racismo, diferencia de clases. El estreno de la cuarta temporada puede ser un momento estupendo para descubrir los libros de Lupin, que tanto escocieron a Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes. El personaje nació en julio de 1905, cuando la revista ‘Je sais tout’ difundió el primer relato de Maurice Leblanc con este personaje: ‘La detención de Arsène Lupin’.
Lo que se sabe hasta ahora
- El triunfo fue tal que Leblanc le dedicó 20 años de su carrera, algo que nunca se hubiera imaginado cuando su editor, Pierre Lafitte, le encargó escribir una serie de ‘aventuras populares’.
- Leblanc lo que quería era ser un escritor serio, en la onda de Émile Zola o Gustave Flaubert, pero a la par tenía que ganarse la vida.
- Así que, a regañadientes, creo a Lupin, que le reportó notoriedad y dinero, pero claro, se tuvo que olvidar de la alta literatura.
- Aún así, recibió la Legión de Honor en 1919.
- Tras el triunfo de aquel primer cuento, llegó ‘Arsène Lupin, caballero ladrón’ (1907), el libro que puede ser tu guía para disfrutar aún más de la serie de Netflix.
- Ahí vemos a un ladrón elegante, maestro del disfraz, algo prestidigitador, que cambia fácilmente de identidad, que avisa a las víctimas antes de robarle y que acaba ayudando a la justicia.
En detalle
La saga incluyó otras novelas como ‘La aguja hueca’ o ‘Arsène Lupin y Los dientes del tigre’. Como todos los libros, Lupin es ‘hijo’ de una realidad inédita; en este caso, de la Belle Époque, esa Francia modernista de folletines, automóviles, electricidad y auge de la burguesía (es decir, nuevos millonarios). El país acaba de cerrar, después de veinte años, el caso Dreyfus, que dejó una enorme desconfianza hacia la policía.
Para perfilar el personaje de Arsène Lupin, Leblanc se inspiró en una especie de Robin Hood francés de la época, Marius Jacob, un ladrón ‘anarquista’ especialista en robar a los ricos. Las bandas criminales de principios de siglo XX alimentaron, asimismo, un romanticismo hacia los delincuentes. Maurice Leblanc enfrentó en breve a Arsène Lupin, un personaje lleno de glamour, inteligencia y humor, con Sherlock Holmes, algo que no gustó nada a Conan Doyle.
Así que cambió el nombre del personaje y le llamó Herlock Sholmès (¡brillante! ¡Más personajes así!) y apareció así en ‘ Arsène Lupin contra Herlock Sholmès’ (1908). Es muy divertido porque el delincuente aparece como un héroe y el detective, como un tipo que, de racional, llega a ser ridículo.
La historia en profundidad
También Lupin dejó su poso en Agatha Christie, ya que en sus obras aparecen muchos ladrones refinados y estafadores encantadores, aunque la huella del personaje aparece sobre todo en esas historias de criminales ingeniosos y glamurosos estilo los que aparecen en ‘La casa de papel’ o ‘Ocean’s Eleven’. Muchos son los motivos para descubrir esta saga tan divertida como crucial para la historia de la literatura detectivesca. Begoña Alonso es experta en ocio, cultura y estilo de vida, coordinando la sección de Living en Elle.es desde hace más de seis años. Llevar la sección de Living supone que lo mismo escribe un reportaje sobre las mejores series de terror de Netflix, que un artículo de viajes y lunas de miel, un perfil de una activista feminista o un listado de los mejores libros de la historia que tienes que leer. Siempre suele decir que la vida no le da para todo: libros, agenda.

