Ponemos en valor este imprescindible en el diseño y recordamos 6 lámparas icónicas que nunca fallan. Pues bien, este no es el objetivo. Añaden las expertas: "Para nosotras, una vivienda necesita distintos ambientes.
Lo que se sabe hasta ahora
- La iluminación general es necesaria, pero igualmente las lámparas de sobremesa, de pie, luces indirectas o puntos concretos que permitan cambiar completamente la atmósfera entre el día y la noche.
- En este sentido, la interiorista Natalia Zubizarreta apunta: "Conviene pensar bien el proyecto de luz : dónde necesitamos iluminar, qué tipo de ambiente queremos crear, qué temperatura debe tener la luz y qué intensidad resulta adecuada.
- Además, hay que tener en cuenta que esto no se limita solo a las zonas comunes.
- El dormitorio es un espacio donde no podemos fallar como explica Rocío Mos: "En esta estancia cuidaría mucho la iluminación.
- Es fundamental contar con diferentes puntos de luz según las necesidades: para leer, para ver bien el interior del armario, para vestirse o simplemente para crear una luz más cálida y relajada a la postre del día.
- Por otro lado, cuando buscamos una casa de diseño minimalista, la iluminación cobra aún más importancia si cabe: "La luz es casi un material.
En detalle
En un interior donde hay pocos elementos, cobra todavía más importancia porque puede modificar por completo cómo percibimos las formas, las texturas y las proporciones. El error sería entender la iluminación únicamente como algo funcional o como una suma de puntos de luz. Nos interesa pensar desde el principio cómo entra la luz natural, cómo evoluciona durante el día y cómo la iluminación artificial puede acompañar a la arquitectura ", nos recuerdan las arquitectas e interioristas Cristina Romero y Violeta Jurado.
Pocas luminarias han logrado sintetizar la calidez del diseño mediterráneo con tanta naturalidad como la TMM, creada por Miguel Milá en 1961. Su estructura de madera, casi escultórica, mantiene una pantalla que puede ajustarse manualmente gracias a un sencillo sistema de anillas. Convertida en uno de los grandes iconos del diseño español del siglo XX, aporta una iluminación íntima y doméstica, encajando con la misma sofisticación en interiores contemporáneos, nórdicos o de inspiración artesanal.
La interiorista Isabel López Vilalta la eligió para este salón en una casa barcelonesa. El objetivo no era otro que crear un ambiente sereno y acogedor que invitase al descanso y la introspección poniendo énfasis en una cuidada paleta de marrones en distintos matices. Junto al sofá tapizado en mohair, las dos lámparas TMM de Miguel Milá, completan el espacio con ese aire refinado y cálido que buscaba la interiorista.
La historia en profundidad
Dos lámparas TMM de Miguel Milán enmarcan el sofá en este espacio donde diferentes tonalidades de marrones crean un ambiente cálido y refinado. Salva López Lámpara TMM de Miguel Milá. Salva López Disa, de José Antonio Coderch Diseñada originalmente por el arquitecto José Antonio Coderch en 1957, esta lámpara destaca por su inconfundible forma de calabaza achatada, compuesta por finas lamas (de madera tratada o metacrilato) que se curvan gracias a unos anillos exteriores, proporcionando una luz ambiental extremadamente cálida. La hemos visto en la casa de Barcelona de la decoradora Cósima Güell, en un comedor protagonizado por la tela de la pared del comedor que se conserva desde los años 60, sillas de Josef Hoffmann para Thonet y una mesa de comedor de herencia familiar. La decoradora Cósima Güell eligió la lámpara Disa para su zona de comedor. Valentina Lekuona Babel, creada por Àngel.

