Entre las víctimas fatales del temporal se encuentra Richard Baines, de 60 años, un galardonado conservador del Jardín Botánico de Logan, una localidad situada en el concejo de East Ayrshire, en Escocia, quien falleció al ser golpeado por un árbol caído. El trágico suceso, del que ha informado HELLO!, ha conmocionado tanto a sus colegas de profesión como a las altas esferas institucionales, dado el estrecho vínculo del fallecido con la Corona británica. El fatal accidente ocurrió la mañana del pasado domingo 25 de octubre de 2026.
Los datos duros del caso
- Baines se encontraba paseando cerca de su residencia en Castle Douglas, en la región de Dumfries y Galloway, cuando un árbol de grandes dimensiones se desplomó sobre él debido a las severas rachas de viento.
- A pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia en una carretera secundaria de Mid Kelton, los paramédicos no pudieron hacer nada por salvar su vida y fue declarado muerto en el lugar de los hechos.
- La policía de Escocia confirmó el deceso y descartó cualquier circunstancia sospechosa, remitiendo el informe correspondiente a las autoridades judiciales.
- La pérdida de Baines trasciende el ámbito local debido al enorme prestigio de su labor y a su conexión real.
- El monarca Carlos III es el patrocinador oficial del Real Jardín Botánico de Edimburgo, la institución matriz que gestiona las instalaciones de Logan.
- Durante su exitoso mandato como conservador, Baines logró catapultar este espacio botánico a la excelencia: en 2021 fue elegido "Mejor Jardín del Reino Unido" y logró la máxima calificación de cinco estrellas otorgada por la entidad.
Para entender la historia
Las reacciones y los homenajes a su figura no se han hecho esperar. David Knott, director de Horticultura de la institución, expresó la absoluta "devastación" que embarga al equipo. Knott resaltó no solo su indiscutible talento técnico como experto en plantas, sino su excepcional calidad humana, su genuino sentido del humor y su constante apoyo a las nuevas generaciones de horticultores.
Por su parte, el parlamentario escocés Finlay Carson, amigo de la infancia de la víctima, lo rememoró con gran emoción como un caballero extraordinario, dotado de una sonrisa cálida y un entusiasmo por la vida que resultaba verdaderamente contagioso para todos los que le rodeaban. Este trágico suceso se enmarca dentro de un fin de semana negro en el territorio británico debido a las inclemencias meteorológicas. La tormenta Boelo azotó con extrema dureza el norte del país, registrando rachas de viento que superaron los 130 kilómetros por hora.
El temporal provocó apagones masivos, graves alteraciones en los servicios de transporte e inundaciones costeras generalizadas. Lamentablemente, Baines no fue la única víctima de la jornada; en el norte de Londres, otro joven de unos 20 años perdió la vida en circunstancias similares cuando un árbol aplastó el vehículo que conducía. La muerte de Richard Baines deja un vacío en la botánica internacional.

