Damos respuesta a todas tus dudas sobre el cambio climático uno de los problemas sociales, económicos y medioambientales más grandes de los últimos tiempos. Del cambio climático se viene hablando desde hace años, pero quizás las manifestaciones de estudiantes que se celebraron cada viernes de 2019 impulsadas por el movimiento Fridays for Future de la adolescente sueca Greta Thunberg, llevaron a primera plana al que es el principal problema al que se enfrenta hoy por hoy. Cabría preguntarnos si tanta insistencia por parte de los más jóvenes, de ONG que trabajan por el medio ambiente, de científicos y expertos, es una alarma innecesaria o si bien pretenden decirnos alto y claro que, o nos ponemos manos a la obra, o a la Tierra le queda más bien poquito.
Los datos duros del caso
- Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), el año 2024 fue el más cálido de la historia desde que se tienen registros, con una temperatura media global de 15,10 ºC, 0,12 ºC por encima de 2023 y en torno a 1,60 ºC.
- El cambio climático es la variación global del clima en la Tierra (sus precipitaciones, su temperatura, etc) y se produce por causas naturales y por la acción del hombre.
- El progreso humano ha afectado de forma adversa al medio ambiente porque la industrialización ha logrado que la concentración de los gases de efecto invernadero (entre ellos, el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano) se.
- Por otro lado, a la par desde la Revolución Industrial han ocurrido otros hechos, como el incremento de la población (en 1750 había menos de 800 millones de habitantes en la Tierra, hoy somos más de 8.000 millones), el exceso.
- En los últimos dos siglos y medio, la temperatura del planeta se ha incrementado 1,2ºC de media, lo que supone terribles consecuencias para el ser humano y nuestro entorno: se derrite el hielo marino, los glaciares y las capas de hielo.
- Se trata de un producto en su gran mayoría no biodegradable que está hecho de petróleo o gas natural, ambos recursos no renovables.
Para entender la historia
Cada año se producen unos 430 millones de toneladas de plástico en todo el mundo. Por varias vías: por la basura que la gente deja en la playa, por los objetos abandonados en los vertederos, por los alcantarillados urbanos, por lo que se vierte en el WC... No deberíamos estar orgullosos sabiendo que España es el segundo país que más plástico vierte al Mediterráneo: 126 toneladas al día, según un estudio de 2019.
Además, en nuestro país su consumo anual supera los 3,5 millones de toneladas, de los que 2,5 millones se convierten en residuos. Son, por ejemplo, el carbón, el gas natural y el petróleo y se llaman así porque se formaron hace millones de años a partir de restos de organismos vivos. Los usamos para los medios de transporte, para producir electricidad y para la producción industrial, y lo hacemos sin reparos porque son una fuente de energía relativamente barata.
Sin embargo, son muy contaminantes porque al quemarse, emiten cantidades excesivas de dióxido de carbono y otros tóxicos como dióxido de nitrógeno, dióxido de sulfuro y monóxido de carbono. Afectan gravemente nuestra atmósfera y nuestra salud cardiovascular, por no hablar de que, en determinadas operaciones de extracción mediante fracturación hidráulica se utilizan grandes cantidades de agua y productos químicos. Según datos del INE de 2o24, las emisiones de gases de efecto invernadero se cifran en 279,9 millones de toneladas de CO2, un 0,2% menos que en 2023.
Elementos adicionales
En el mismo año, las emisiones del sector eléctrico español bajaron 16,8% respecto a 2023 y un 75,7% desde 2007. Si seguimos a este ritmo de consumo, la Tierra quedará devastada. Hay estudios que aseguran que, si agotáramos todos los combustibles fósiles que quedan, subirá el nivel del mar unos 60 metros a muy largo plazo y se inundarán las principales ciudades del mundo, por no hablar de la aceleración del cambio climático. Para hacer frente a una demanda excesiva de productos animales para la alimentación, la ganadería ha tenido que intensificarse, provocando un incremento en los gases de efecto invernadero; de hecho, en el caso de España, Greenpeace señala que la ganadería provoca el 75,3% de las emisiones directas del sector agrario y que es responsable del 62,4% del metano emitido en España. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

