Por Karina González Ulloa, Fernanda Pérez Sánchez y Miguel Vicencio 26 de octubre de 2026 ARATH ZUMAYA MUÑOZ. Cada año, el altar de Día de Muertos llega para adornar las casas y recordarnos que en México, la muerte es tan solo el inicio de una nueva era. Entre platillos y colores, celebramos la trascendencia al otro mundo, pero lo cierto es que detrás de la ofrenda que hoy se coloca al centro de las tradiciones de la temporada, existe una historia sobre legado e identidad que se ha construido durante generaciones.

Claves de la historia

  • Aunque existen distintas teorías sobre el origen de los altares, los primeros antecedentes pueden trazarse a prácticas funerarias durante la época prehispánica.
  • De acuerdo a una investigación publicada en octubre de 2023 dentro de la Revista de la Universidad de México, las prácticas fúnebres durante el Periodo Clásico incluían sepulcros y rituales ligados a la iconografía maya.
  • La influencia mesoamericana funciona para comprender algunos de los conceptos que marcan el Día de Muertos en la actualidad; pero no basta para entender el origen de las ofrendas, pues la festividad que toma lugar el 1 y 2 de noviembre.
  • Con la llegada de la conquista española, las prácticas europeas comenzaron a coexistir con costumbres indígenas.
  • En un testimonio recuperado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el clérigo Jacinto de la Serna documentó que alrededor de 1656 algunas comunidades indígenas tenían la costumbre de colocar comida y encender velas durante.
  • En el mismo estudio del INAH se menciona que para el siglo XIX las ofrendas para los difuntos ya comenzaban a ser parte de la vida cotidiana de las personas y la costumbre de instalar altares con comida dentro de las viviendas era cada vez.

De dónde viene la noticia

Así, durante siglos, los altares que hoy conocemos fueron cobrando forma gracias al sincretismo entre Europa y la Nueva España, y aunque cada familia y región conserva su forma de hacerlo, existe un modelo que corresponde a un proceso de cambios y tradiciones. Ya sea de tres o de siete niveles, hoy existen diversas formas de colocar un altar, y a continuación, nos adentramos en el significado del altar de Día de Muertos y la explicación de cada uno de sus niveles. Estos son los elementos principales en un altar de Día de Muertos: Enrique Leyva ¿Cuál es el orden de un altar de muertos?

El orden del altar de muertos que coloques en tu espacio dependerá de los niveles: los hay de tres o siete niveles. No obstante, sí hay un común acuerdo en que las imágenes religiosas en los niveles superiores, comida, agua, sal, bebidas y decoraciones en los niveles intermedios, mientras que en el último nivel van las fotos de los difuntos que recuerdas en esta festividad. El altar de muertos de siete niveles es una fusión de múltiples tradiciones; incluye creencias cristianas, pues se cree que es el número de escalones necesarios para llegar al cielo; mientras que a la par se asocia con el dogma mexica del Mictlán, aludiendo a que siete niveles representan siete de las 9 etapas.

Es importante remarcar que cada uno de ellos tiene un significado distinto: El altar de muertos de 3 niveles representa el cielo, la Tierra y el purgatorio. Este tipo de ofrenda se acompaña de elementos propios de cada plano. Así se divide cada uno de los niveles: A continuación explicamos el significado de los elementos que van en un altar de Día de Muertos: Cada elemento del altar tiene un significado.

El desarrollo de la historia

De acuerdo a las tradiciones populares mexicanas, es importante que estas comiencen a estar prendidas poco antes de los primeros días de noviembre, pues ‘el alma’ que está por hacer el camino de regreso a su casa sabe que es esperada, por lo que el fuego de la vela le ayuda a encontrar el camino y a llegar al altar de muertos que ha sido preparado para él o ella. El último día de octubre, uno antes del 1 de noviembre, el Día de Muertos, esta se prende toda la noche, y durante los siguientes días tratan de quedarse encendidas tanto como sea posible para ser la luz que guiará a las ánimas en el camino. Recordemos que en distintas culturas, los últimos días de octubre y los primeros de noviembre tienen una gran relevancia al ser los días en los que los portales del ‘más allá’ se abren, por lo que las almas comienzan a caminar y caminar para hacer un largo recorrido hasta llegar.