Sharon Stone (Pensilvania, 1958) ha vivido suficientes vidas como para acumular historias de todo tipo. Actriz convertida en icono de Hollywood, madre, intérprete y filántropa, su biografía está marcada tanto por el triunfo como por los episodios que la obligaron a empezar de nuevo como su hemorragia cerebral y el ictus hace 25 años. Ahora, cuando habla de aquellos recuerdos, lo hace con la misma mezcla de crudeza, ironía y sentido de la imagen que recorre buena parte de su personalidad.

Lo que se sabe hasta ahora

  • La primera vez que recorrió España, por ejemplo, no tuvo una bienvenida demasiado convencional.
  • Viajaba en coche de norte a sur, en dirección a Jerez de la Frontera, cuando un gallo enorme se lanzó de repente delante del vehículo.
  • Me sentí como Vlad el Empalador.
  • Había plumas y sangre por todas partes”, rememora.
  • Una escena difícil de imaginar como experiencia turística, pero que en su memoria ha adquirido una dimensión casi de película.
  • Fue terrible y, al mismo tiempo, tan cinematográfico que parecía una película”, cuenta.

En detalle

Esa capacidad para convertir incluso un momento desagradable en una historia, explica cómo se relaciona con el mundo. En su entrevista con ELLE, Stone salta con naturalidad de los episodios más dolorosos de su vida a los detalles cotidianos, del recuerdo de su infancia en la Pensilvania rural a su pasión por el arte, los museos (en los que se tumba en el suelo para sentir mejor la inspiración) y la pintura. España aparece así en su memoria como una imagen inesperada, casi surrealista.

Una carretera, un gallo muerto y la sensación de estar viviendo una escena escrita para el cine. Pensé: ‘Ahora si, esta es mi experiencia española completa’”, rememora con humor. Más que un recuerdo de viaje típico, la anécdota encaja con su mirada y cómo encuentra historias en lugares y situaciones en un principio absurdas.

No es casual que Sharon esté tan vinculada a ese modo de observar. El cine ha sido durante décadas su territorio, pero la pintura ocupa ahora un lugar cada vez más importante en su vida. Siempre ha pintado y dibujado, explica, aunque durante años no tuvo tiempo para hacerlo.

La historia en profundidad

La interpretación, la maternidad y las exigencias de ser una estrella de Hollywood dejaron poco espacio para una actividad que, con el tiempo, ha recuperado como una forma de expresión propia. Por eso aquella escena en una carretera española se ha quedado grabada con tanta fuerza. Ella misma mira su propia vida de una manera parecida a como observa un cuadro o una película, buscando la imagen que permanece, incluso cuando nace del caos. Un gallo en mitad de una carretera camino de Jerez de la Frontera puede ser una tragedia absurda durante unos segundos. Años después, a la par puede transformarse en una de esas historias que merece la pena contar. Claudia Saiz Puig es Jefa de Actualidad de ELLE y Coordinadora ELLE Kids. Sharon Stone, sobre los hombres que (no) quieren salir con ella Emilio Gutiérrez Caba: Conocí el azúcar con 5 años Elvira Sastre: la desgracia de no hallar a Lorca Adam.

«Fue terrible y, al mismo tiempo, tan cinematográfico que parecía una película»