Durante años, su físico formó parte inseparable del personaje público que la industria construyó alrededor de ella, hasta el punto de que todavía hoy resulta difícil separar el mito de la mujer que existe detrás. Pero Stone lleva tiempo empeñada en recordar que una cosa no excluye la otra. Que se puede ser una mujer atractiva y, al mismo tiempo, inteligente, poderosa, sensible, independiente y necesitada de afecto.

Lo esencial, en breve

  • En su conversación con ELLE, habla justo de esa mirada ajena que tantas veces ha condicionado la forma en que los demás se relacionan con ella.
  • Creo que a las mujeres consideradas guapas e inteligentes se nos percibe de una manera muy concreta, casi como una cosa anulara la otra”, explica.
  • Una percepción que, según ella, puede convertirla incluso en alguien inaccesible en apariencia.
  • La gente proyecta una distancia sobre ti y luego la interpreta como una forma de maldad”, afirma.
  • Es en ese contexto donde pronuncia una de las frases más reveladoras de la entrevista: “Hay hombres que ni siquiera se atreven a proponerte una cita porque no conciben que pueda estar a su alcance”.
  • No habla de falta de interés, sino de algo más complejo.

El contexto

De la imagen que una mujer proyecta cuando ha construido una vida propia, tiene una carrera consolidada y ya no aparece necesitar que nadie la complete. Para ella, esa independencia puede convertirse paradójicamente en una barrera. También cuestiona la idea de que una mujer no pueda reunir cualidades que la sociedad sigue considerando incompatibles.

Nos cuesta aceptar que una mujer pueda ser bella, inteligente, amable, divertida, madre y, por otra parte, quien mantiene económicamente a su familia”, afirma. Y lo dice desde una experiencia vital en la que se mezclan Hollywood, la maternidad, la filantropía y una carrera artística que ahora a la par encuentra en la pintura un espacio propio. Porque la parte más interesante de su declaración no tiene que ver solo con las citas, sino con todo lo que hay detrás de la palabra ‘alcance’.

¿Qué ocurre cuando una mujer no se presenta desde la necesidad, sino desde la elección? Ella reivindica esa complejidad. Después de haberla convertido durante décadas en un icono, reclama poder ser a la par “una artista frágil, físicamente pequeña, tímida, privada, solitaria, dulce, delicada y empática”.

La nota completa

A los 68 años, Sharon Stone se encuentra en un momento en el que ya no necesita escoger entre las distintas versiones de sí misma. Puede ser estrella de cine y pintora, madre y mujer libre, reconocida y vulnerable. Como ella misma rememora en la entrevista, el amor adopta muchas formas. Y una de las más importantes es la posibilidad de seguir eligiendo cómo quieres vivirla. Claudia Saiz Puig es Jefa de Actualidad de ELLE y Coordinadora ELLE Kids. Emilio Gutiérrez Caba: Conocí el azúcar con 5 años Elvira Sastre: la desgracia de no hallar a Lorca Adam Brody se queda a gusto opinando de Trump Sharon Stone: “Mi padre nunca me educó haciéndome pensar que merecía menos que un chico” Máximo Huerta (55), escritor, sobre el cuidado Pérez-Reverte y su educación de familia lectora La escritora Isabel Allende (84), sobre sus nietas.

«Hay hombres que ni siquiera se atreven a proponerme una cita porque no conciben que pueda estar a su alcance»