Fredy Gil, director deportivo de La Perla, lo confirma: " Acortar el recorrido puede hacerlo más eficaz siempre y cuando se haga con una buena técnica. Si para terminar la repetición necesitas acelerar o notas que la pelvis se mueve sin poder evitarlo, prueba a detener la bajada un poco antes. Una pequeña separación entre la espalda y la colchoneta no tiene por qué preocuparnos.

Claves de la historia

  • Un cierto movimiento lumbar no implica automáticamente una lesión ni que estemos haciendo mal el ejercicio", aclara el experto.
  • Otra cosa es que ese movimiento aparezca sin que podamos controlarlo: "Si pretendemos entrenar la estabilidad lumbopélvica , perder esa estabilidad es una señal de que debemos reducir la dificultad.
  • Un recorrido más corto puede permitirnos mantener una tensión muscular adecuada, controlar mejor la pelvis y acumular repeticiones de calidad", afirma.
  • Gil coincide en que llegar al suelo dependerá de la fuerza abdominal y del control de la zona lumbar que tengamos.
  • Si aun acortando la bajada nos cuesta, el director deportivo de La Perla recomienda "mantener las rodillas ligeramente flexionadas y hacer solamente la mitad del recorrido.
  • También podemos bajar una pierna cada vez.

De dónde viene la noticia

Si todavía no dominamos el ejercicio: "Empezaría por ejercicios sencillos, tumbados boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados. Desde esa posición podemos elevar alternativamente un pie, manteniendo estable la pelvis", aconseja López. Una vez que lo consigamos, podemos practicar el descenso alterno de las piernas con las rodillas flexionadas e ir alejando poco a poco el pie del cuerpo.

De Shakira a Kaia Gerber o Elsa Pataky, todas las claves tras de los abdominales esculpidos de las reconocidas De Shakira a Kaia Gerber o Elsa Pataky, todas las claves tras de los abdominales esculpidos de las reconocidas CÓMO SABER SI YA PUEDES BAJAR UN POCO MÁS LAS PIERNAS Según López, debemos "poder repetir el ejercicio varias veces sin que la técnica se deteriore claramente por la fatiga". También deberíamos poder respirar con relativa normalidad, sin tener que aguantar el aire para terminar, y hacer el ejercicio sin molestias relevantes. Si lo conseguimos, podemos probar a bajar un poco.

No progresaría simultáneamente en todas las variables. Primero ampliaría un poco el recorrido y comprobaría cómo responde la persona", aconseja.

«Para los abdominales en el suelo, no existe ninguna obligación de bajar las piernas hasta el suelo, hay que mantener la posición de la pelvis sin perder el control»