Trajes masculinos, prendas de Phoebe Philo, Saint Laurent o Givenchy y una forma muy personal de entender la moda explican por qué solo queremos tener su armario y vestir como ella. A sus 50 años y con un asesor de imagen que ha sabido cogerle el punto, Frank Fleming, si hubiera que escoger una prenda alrededor de la que orbita el estilo de Keri Russell sería la americana. La intérprete ha conseguido que la sastrería deje de funcionar como ese recurso serio e impecable al que tantas celebrities recurren para convertirse en algo mucho más interesante.

Lo esencial, en breve

  • Keri se siente cómoda vestida de la cabeza a los pies de negro, ama los trajes de chaqueta con falda, las prendas masculinas y los zapatos con tacón vertiginoso.
  • Lleva como nadie las prendas de Phoebe Philo, Saint Laurent, Givenchy o Junya Watanabe y su verdadero secreto es ir impecable pero sin dar la sensación jamás de parecer demasiado arreglada.
  • La reina Letizia cumple 54 años: así ha evolucionado su estilo desde su compromiso en 2003 hasta hoy, conjunto a conjunto La reina Letizia cumple 54 años: así ha evolucionado su estilo desde su compromiso en 2003 hasta hoy, conjunto.
  • Un zapato de punta afilada, un pantalón inesperado, unas bermudas con patrón vanguardista o una chaqueta desestructurada anti Wall Street.
  • Hemos elegido los 10 looks de entre los últimos de Keri Russell que demuestran por qué es nuestra nueva musa de estilo.
  • Keri sabe mezclar a las mil maravillas códigos clásicos y cotidianos en un conjunto de vaqueros.

El contexto

Chaqueta negra de tweed ligeramente estructurada y rematada con botones joya de Chanel con unos jeans negros rectos y unos salones bicolor, blancos con puntera negra y tacón fino, a la par de la maison francesa, son la prueba de que domina las referencias clásicas, introduciendo unas gafas de pasta negra como toque entre preppy y retro. Probablemente este conjunto es el más fácil de trasladar a un armario real. La americana marrón chocolate oversize como punto de partida de un conjunto de camisa blanca masculina (atención al estilismo de las mangas y cuello cerrado con botones joya), pantalón con estampado pictórico en tonos tierra, azul y burdeos con largo al tobillo, unos stiletti negros.

En los AFI Awards Luncheon que se celebraron en el Four Seasons de Los Angeles, Keri Russell apostó por un impecable sastre negro de Lanvin, diseñado por Peter Copping, de americana entallada de espalda abierta y una falda lápiz de largo midi que la protagonista mezcló, con un golpe de efecto, con unos destalonados de satén negro con una flor color rojo teja de Saint Laurent y pendientes con una piedra color coral, que rompían deliberadamente la sobriedad del total conjunto negro. El resultado resume bastante bien su método: un conjunto aparentemente clásico (con la espalda al aire) al que un único accesorio inesperado cambia completamente de registro. El sastre es maravilloso,.

Este es uno de los estilismos que mejor resume su gusto por enfrentar prendas aparentemente opuestas. La cazadora negra de cuero sobre una camiseta blanca de canalé y una larguísima falda gris de sastrería, de cintura alta y abertura frontal, crean un juego entre lo masculino y lo femenino. La falda que parece un pantalón ancho de sastrería descosido, incluso con la raya planchada, junto con el cuello de la cazadora hacia arriba y mangas recogidas, le quitan formalidad al conjunto.

La nota completa

Aquí aparece una de sus fórmulas favoritas: proporciones masculinas con un resultado refinado y hasta femenino. Lleva una blusa negra de construcción amplia y cuello asimétrico, junto a unas bermudas negras estrechas por encima de la rodilla. El contraste llega con sus destalonados de punta afiladísima y tacón de aguja de Saint Laurent, sus Wayfarer de RayBan y un clutch negro. Este es probablemente uno de los conjuntos más interesantes de la selección que hemos hecho porque se aleja del negro total sin abandonar la sobriedad. Es de hace un año y Keri estaba en Nueva York, fuera de los estudios de televisión ABC. El vestido satinado color gris, de manga larga y tejido fluido juega con drapeados, lazadas y superposiciones, en un estilismo que remata con unas botas negras altas de caña blanda, tacón fino y puntera afilada, y sus gafas de pasta negras.