Wicker, un cuento de hadas subido de tono sobre un enlace un tanto insólito, es la última incursión de Hollywood en el súbgénero de fantasía conocido como Monster Romance, es decir, historias de amor (y sexo) con monstruos de por medio. Hemos visto a mujeres enamorarse de criaturas acuáticas con branquias ( La forma del agua ), hombres lobo con pelazo ( Amor a lo bestia ) y cadáveres reanimados ( Lisa Frankenstein ). Ahora le toca el turno a un marido de mimbre muy bien dotado.

Lo que se sabe hasta ahora

  • Adaptación del relato corto de Ursula Wills-Jones The Wicker Husband, la película lanza una provocadora pulla sobre las expectativas de género, las castas sociales y el placer sexual femenino.
  • A estas alturas, la idea de encargar a un artesano local que te resuelva tus problemas amorosos, en lugar de scrollear sin freno en Tinder, no parece tan descabellada.
  • Que los monstruos sustituyan sentimentalmente a los hombres de carne y hueso no es una idea nueva.
  • Aparece con frecuencia en la mitología clásica –desde Zeus transformándose en todo tipo de animales para cometer adulterio hasta Psique, a quien se le advierte de que su nuevo marido, Eros, sería grotesco–, así como en el folclore.
  • Pero en aquellos relatos antiguos, se solía utilizar lo monstruoso como alegoría de la violencia machista.
  • Los dioses dan rienda suelta a sus caprichos de forma indiscriminada, mostrándose hermosos o espantosos ante aquellos a quienes desean, y estos deben aceptar su forma o enfrentarse a su ira.

En detalle

Una criatura puede secuestrar a una doncella y mantenerla como rehén, siempre y cuando el cuento termine en matrimonio. Los romances con monstruos más recientes han pasado a centrarse en el deseo femenino, tanto erótico como emocional. En Amor a lo bestia, Laura, el personaje de Melissa Barrera, da forma a una bestia gigantesca para superar el dolor de una separación traumática y un diagnóstico de cáncer.

La protagonista adolescente de Lisa Frankenstein no resucita a un 'moderno Prometeo' para luego abandonarlo, sino que se encuentra por casualidad con un novio fallecido que la ayuda a asimilar el duelo por la muerte de su madre. Guillermo del Toro sustentó La forma del agua sobre la necesidad de Elisa de sentirse comprendida. Su historia de amor con un anfibio es el resultado de conectar por fin con otro ser que por fin la valora tal y como es.

En cada historia, los monstruos proporcionan a los personajes algo que el mundo humano les había denegado. Pero estos monstruos de Hollywood son inofensivos en comparación con los de la ficción literaria moderna. En una variante más extraña del género romantasy que ha arrasado en las listas de best-sellers en los últimos años, estas historias de Monster Romance tienen títulos sensacionalistas y tramas aún más descabelladas.

La historia en profundidad

Tomemos como ejemplo Ice Planet Barbarians, donde un grupo de humanas quedan atrapadas en el espacio con unos humanoides azules llamados los Sakh, todos ellos muy interesados en aparearse. Morning Glory Milking Farm es la historia de una estudiante de posgrado sin un céntimo que acepta un trabajo de recoger semen de minotauros para una empresa farmacéutica (sí, lo has leído bien). En Tusk Love, los orcos se dedican a unas actividades que escandalizarían a J. Adiós al pixie: nuestra británica favorita luce nuevo conjunto Sería fácil reírse de las apasionadas comunidades digitales que disfrutan de este tipo de historias, pero eso es pasar por alto lo esencial. Los objetos del deseo femenino — boy bands, ídolos adolescentes, personajes de telenovelas, jugadores de hockey sospechosamente cariñosos – siempre han sido objeto de burla. Los romances con monstruos abrazan la transgresión.