Es su manera de refrescarse y evitar que su temperatura corporal aumente demasiado. Pero ¿qué ocurre cuando nuestro perro empieza a jadear sin haber hecho ejercicio, mientras está tumbado en el sofá o incluso por la noche? Aunque no siempre significa que exista un problema de salud, el jadeo igualmente puede ser una señal de que algo le estresa, le duele o no se encuentra bien.

Los hechos principales

  • Por eso, conviene prestar atención a cuándo aparece y, sobre todo, a si ha cambiado su forma habitual de respirar.
  • Para entender qué puede haber detrás de este comportamiento y aprender a reconocer los síntomas que deben alertarnos, hemos consultado a Nacho Molina, veterinario y responsable del servicio de Oncología de AniCura Estoril Hospital.
  • El especialista nos explica que, aunque el jadeo cumple una función fundamental en la regulación de la temperatura, a la par puede estar relacionado con las emociones, determinadas enfermedades e incluso algunos tratamientos farmacológicos.
  • A diferencia de las personas, que podemos eliminar buena parte del calor corporal mediante el sudor, los perros utilizan principalmente el jadeo para refrescarse.
  • Al respirar rápidamente con la boca abierta, favorecen la evaporación de la humedad de la lengua y las vías respiratorias superiores, lo que les ayuda a regular su temperatura.
  • Sin embargo, no siempre que vemos a nuestro perro jadear significa que tenga calor.

Marco de la historia

Como explica el veterinario, "situaciones de excitación, alegría, nerviosismo, miedo o estrés pueden provocar un aumento del jadeo sin que exista calor ni ejercicio previo". Por ejemplo, algunos perros empiezan a jadear cuando saben que van a salir de paseo, cuando reciben a una persona a la que quieren mucho o durante un viaje en coche. En estos casos, la respiración se acelera como parte de la respuesta del organismo a una emoción intensa.

Sin embargo, debemos estar atentos cuando no encontramos una explicación evidente. Factores como el dolor, la obesidad, determinados medicamentos o algunas enfermedades pueden hacer que un perro jadee incluso estando en reposo", advierte Nacho. De ahí que no debamos fijarnos únicamente en si nuestro perro jadea mucho o poco, sino a la par en las circunstancias en las que lo hace.

La clave está en observar el resto de su lenguaje corporal. Cuando está relacionado con el miedo o la ansiedad, suele acompañarse de temblores, inquietud, orejas hacia atrás, bostezos frecuentes o intentos de esconderse ", explica el especialista. También podemos observar que el animal se muestra especialmente vigilante, cambia constantemente de posición o busca refugiarse cerca de nosotros.

Detalles adicionales

Algunos perros se lamen los labios repetidamente o evitan aquello que les está provocando inseguridad. En estos casos, lo más útil es identificar qué está desencadenando esa reacción. Si el jadeo desaparece cuando el perro vuelve a sentirse seguro y recupera su comportamiento habitual, es más probable que tenga un componente emocional. No obstante, el hecho de que un perro esté nervioso no significa que podamos descartar una enfermedad, especialmente si el jadeo es intenso, aparece de forma repentina o se mantiene cuando el estímulo que le asustaba ya ha desaparecido. Este es uno de los motivos por los que debemos prestar especial atención a un jadeo que aparece sin una causa aparente. Los perros no siempre manifiestan el dolor mediante quejidos o lloros. Algunos simplemente están más quietos, evitan determinados movimientos o cambian sus hábitos. En ocasiones, el jadeo es.

«Puede ser una señal de miedo, estrés o dolor»