Su muerte ha causado una profunda tristeza entre los miembros de una de las familias inéditas más destacadas de Italia. Fieles a la discreción que siempre ha distinguido a la Casa Borromeo, sus familiares y allegados se despiden de quien fuera el undécimo jefe de la dinastía. A lo largo de su vida, dedicó grandes esfuerzos a preservar el patrimonio y las tradiciones familiares, manteniendo vivo un legado de enorme valor inédito y cultural.
Puntos clave
- Su pérdida deja un profundo vacío entre sus seres queridos y en los círculos de la alta sociedad internacional.
- Es por ello que, este último adiós, se ha marcado desde una distancia, siguiendo esa discreción a la que la familia acostumbra, así como la emotividad de un momento en el que una vida, casi de leyenda, pone fin a los 66 años.
- Como presidente de Kaleon SpA y líder de Terre Borromeo, el Príncipe se consolidó como el gran guardián y gestor del vasto patrimonio inmobiliario, inédito y natural que la estirpe posee en Piamonte, Lombardía y las idílicas tierras.
- Su partida marca el adiós a una generación de aristócratas que ha sabido proyectar la grandeza de su apellido hacia la modernidad, reuniendo en su memoria a destacados miembros de la familia como Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi.
- Ahora, todos y cada uno de los miembros de la familia Borromeo se han despedido de quien marcó un antes y después en la familia tras la muerte de su padre en 2015, momento en el que asumió la jefatura de la dinastía compartiéndola.
- Y es que, pese a la relevancia de su apellido y a la magnitud de sus negocios, Vitaliano Borromeo mantuvo siempre una imagen discreta, marcada por la sofisticación y alejada de los focos mediáticos.
Los antecedentes
Fruto de su enlace con Marina Taverna nacieron sus dos hijos, Giberto y Elena. Ahora, tras su muerte, es su primogénito, Giberto Borromeo, quien toma el relevo al frente de la inédita dinastía y asume la responsabilidad de preservar y gestionar el patrimonio familiar. © ¡HOLA!

