Sin embargo, este 2026 parece haber adquirido una presencia aún mayor, especialmente la tonalidad berenjena, que no solo arrasa en los looks de calle, sino que a la par conquista a la realeza en sus actos más formales. Ya lo vimos con la infanta Sofía en los Premios Princesa de Asturias, Aunque Máxima ha demostrado en numerosas ocasiones que no tiene miedo a arriesgar, y le encanta mezclar tanto estampados como tonalidades diferentes, en esta ocasión ha apostado por un estilismo monocromático de pies a cabeza de lo más elegante. Ha recuperado un favorecedor vestido que le vimos por primera vez el pasado abril, un diseño firmado por Natan, una de sus marcas preferidas tanto para el día a día como para las ocasiones más formales.

Los datos duros del caso

  • Bautizado como Talix, se trata de un modelo aparentemente sencillo, pero que incorpora detalles especiales que, por otra parte, realzan la figura, como el escote barco, la manga caída y, sobre todo, los drapeados a la cintura, pensados.
  • Está confeccionado en un tejido de seda con acabado mate y finaliza en una falda midi ligeramente acampanada y con bajo asimétrico.
  • Ha completado con unos salones clásicos de ante, el modelo Gianvito 105 de Gianvito Rossi en el color (muy apropiado) Royal burdeos, uno de sus pares preferidos, que igualmente luce sin parar Mary de Dinamarca.
  • Como bolso, una cartera de mano tipo sobre a juego de Hermès, la cual le ha prestado varias veces a su hija Amalia.
  • Fiel a otra de las grandes corrientes del momento, ha lucido un tocado tipo pillbox, un diseño plano a tono con el vestido que ha acompañado de maxipendientes a juego.
  • Ha dejado su cabellera suelta, peinada con raya al lado y ondas muy naturales para aportar un aire más juvenil y restar seriedad al conjunto. © ¡HOLA!