Estas son las claves de su éxito. No hace falta viajar a París para encontrar un cruasán capaz de cambiarte el desayuno. Basta con acercarse al barrio de Gràcia, en Barcelona, y entrar en Morreig.

Los hechos principales

  • Allí, Matthieu Atzenhoffer elabora el que acaba de ser elegido Mejor Croissant Artesano de España 2026.
  • Dorado, con las capas bien marcadas, crujiente por fuera y tierno por dentro, tiene esa peligrosa virtud de saber que no pedirás solo uno.
  • El cruasán vencedor no nació para impresionar a un jurado que ha tenido que debatir entre casi 60 propuestas diferentes.
  • Es el mismo que vende a diario desde que inauguró este pequeño obrador junto a su pareja Alba y su socio Mat.
  • Natural de la región francesa de Alsacia, Matthieu lleva doce años viviendo en la capital catalana y hace siete años ya consiguió el prestigioso título de Meilleur Ouvrier de France en panadería.
  • Por eso conoce como pocos el universo de las masas fermentadas, artífices, sin duda, de su triunfo.

Marco de la historia

También se ha ganado una legión de incondicionales gracias a su flan de vainilla, una reinterpretación del clásico francés con una base de masa de cruasán que aporta un delicioso contraste entre el exterior crujiente y mantequilloso y la suavidad de una crema muy láctea. Lo preparan a la par con frutas de temporada, desde fresas, arándanos o frambuesa hasta los higos, y completan su propuesta con otras especialidades de bollería y helados artesanos. Por cierto, el nombre Morreig gustó mucho a Matthieu antes incluso de saber que s ignifica morreo en catalán.

Una declaración de intenciones acertada para un lugar donde los productos están hechos para comérselos con ganas, como si se tratara de un intenso beso. El mejor cruasán de España tiene acento francés. Me han felicitado, por supuesto (risas).

Pero lo que más valoro es que concursos como este hacen que todos intentemos mejorar. El nivel sube cada año y eso permite encontrar cada vez mejores cruasanes en España. En Francia, pasar por la panadería forma parte de la vida cotidiana.

Detalles adicionales

Cuando llegué, hace doce años, eran pocos los establecimientos que elaboraban su propia bollería. Hoy han aparecido muchos obradores que recuperan el trabajo artesanal. No es algo exclusivo de España; se está viendo igualmente en Francia y en otros países. Barcelona, en concreto, tiene un nivel altísimo. Lo ideal es comerlo durante las dos o tres primeras horas después de salir del horno. Siempre recomiendo consumirlo el mismo día. En Barcelona, con el mar tan cerca, la humedad hace que pierda antes el crujiente. En una ciudad más seca, como Madrid, aguanta mejor. Primero tiene que entrar por los ojos: dorado, con las capas bien definidas.

«La mantequilla y las harinas son francesas, pero trabajamos con muchos proveedores españoles»