El muslo de la pierna que se mueve debe quedar ligeramente por detrás del de apoyo. El error más habitual, señala Flórez, es adelantar la rodilla, especialmente conforme nos cansamos. De esa manera lo que estamos haciendo es aligerar la resistencia que tenemos que vencer", cuenta.

Los datos duros del caso

  • El peso de la pantorrilla y del calzado puede quedarse corto para muchas mujeres; en esos casos, una tobillera lastrada permite añadir carga, siempre ajustada a su capacidad.
  • En la parte posterior del muslo se encuentran los isquiotibiales, que intervienen al caminar cuesta arriba y cuando, estando de pie, inclinamos el tronco hacia delante.
  • El entrenador destaca su papel en este último gesto y les atribuye "una parte muy importante de lo que podríamos definir como protección de la espalda baja.
  • Durante la bajada, recomienda acercar la punta del pie al talón de la pierna de apoyo como referencia, procurando mantener la tensión muscular entre repeticiones.
  • Controlar el descenso es la forma de seguir trabajando mientras bajamos el pie.
  • Si lo dejamos caer, tendremos que frenarlo de golpe, lo que, según explica, añade un estrés innecesario a los tendones.

Para entender la historia

La rutina fitness y de belleza de las reconocidas, de Elsa Pataky a Úrsula Corberó La rutina fitness y de belleza de las reconocidas, de Elsa Pataky a Úrsula Corberó La velocidad a la par permite ajustar el esfuerzo cuando tenemos poco peso disponible. En ese caso, el entrenador propone hacer el movimiento más despacio para aumentar su intensidad. En cuanto al número de series, suele recomendar entre dos y cuatro, habitualmente tres, según cómo transcurra la sesión.

«Segundo y medio o dos segundos para subir, segundo y medio o dos segundos para bajar»