A lo largo de sus 45 años de historia, estos galardones nos han regalado escenas que han quedado para el recuerdo: desde discursos inéditos hasta gestos espontáneos y divertidos que han conseguido romper, por unos instantes, la solemnidad del Teatro Campoamor. Y es que, detrás del protocolo, a la par hay lugar para las emociones, las sonrisas y las anécdotas inesperadas. Uno de los grandes protagonistas de esta historia es Felipe VI.

Los hechos principales

  • El entonces Príncipe debutó en la primera edición de los galardones, celebrada en 1981, cuando pronunció su primer discurso público con tan solo 13 años.
  • Desde entonces, su presencia ha sido prácticamente constante: únicamente faltó en 1984, cuando se encontraba estudiando en Canadá.
  • Casi dos décadas después, todas las miradas se dirigieron hacia Letizia.
  • Su primera aparición en los reconocimientos como prometida del entonces príncipe Felipe despertó una enorme expectación.
  • La emoción fue tal que la actual Reina no pudo evitar conmoverse ante la gran ovación que recibió en el Teatro Campoamor, una imagen que permanece en la memoria de aquella jornada tan especial.
  • En 2018, los galardones comenzaron una nueva etapa, pasando a llamarse Premios Princesa de Asturias.

Marco de la historia

Un cambio que igualmente puso a prueba la memoria de Felipe VI, que protagonizó un pequeño tropiezo al anunciar el nuevo nombre tras el cual, la Reina no dudó en darle un espontáneo y cariñoso beso, una imagen completamente inusual en un acto de estas características. Si hubo una edición especialmente significativa para la princesa Leonor, esa fue la de 2019. Con tan solo 13 años, la heredera al trono pronunció su primer discurso en la velada, en una intervención inédita que siguió con emoción sus padres y el resto de los asistentes.

Entre los momentos más entrañables de aquella jornada estuvo el recuerdo que dedicó a sus dos abuelas, la reina Sofía y Paloma Rocasolano, presentes en el patio de butacas. Desde entonces, Leonor ha ido ganando protagonismo en una velada que igualmente le ha permitido descubrir su lado más espontáneo. En 2023, la princesa se sumó al aplauso dedicado a uno de los premiados sin advertir inicialmente lo que estaba ocurriendo, hasta que su padre se lo hizo notar.

Una escena que reflejó la naturalidad con la que la joven enfrenta su creciente papel institucional. La cercanía familiar a la par ha dejado imágenes muy especiales. En 2024, durante su entrada en el Teatro Campoamor, la reina Letizia se detuvo brevemente al reconocer a su madre, Paloma Rocasolano, entre el público.

Detalles adicionales

Un gesto sencillo que volvió a poner de manifiesto la importancia de los vínculos familiares en una jornada marcada por la solemnidad. Ese mismo año, Joan Manuel Serrat protagonizó uno de los momentos más espontáneos al saludar a la Reina con dos besos, dejando a un lado el protocolo habitual. Una muestra de naturalidad que rememoró que, en ocasiones, la cercanía personal se impone a cualquier formalidad. La princesa Leonor a la par ha demostrado estar muy pendiente de su abuela Sofía. En la última edición, la heredera protagonizó un discreto gesto, dando indicaciones en el hall de entrada. Una escena de complicidad entre ambas que no pasó inadvertida. Además, Leonor ha sabido conectarse con las nuevas generaciones a través de referencias actuales en sus discursos. En una de sus intervenciones, hizo alusión a la Generación Z ya la convivencia entre distintas generaciones.