Es en la ceremonia de entrega de galardones donde la Princesa adquiere un gran protagonismo. Subida en el mismo coche que su hermana, la heredera ha llegado al Teatro Campoamor de Oviedo con mucho aplomo y seguridad. Ya no es una inexperta y se va notando su veteranía.
Los datos duros del caso
- Aunque ha buscado el brazo de su hermana para subir las escaleras del estrado, la Princesa ha abierto el acto y ha sido la encargada de entregar los reconocimientos a los premiados.
- Sus padres continúan acompañándola de cerca, pero le dejan cada vez más espacio para desenvolverse por sí misma y se le van notando las tablas.
- El discurso de la princesa Leonor en los Premios Princesa de Asturias es uno de los más importantes del año.
- Es en esta intervención, que cada año tiene un contenido más profundo, donde podemos conocerla un poco.
- Este año su discurso ha sido largo y ha sabido manejar con maestría los elogios a los Premiados con anécdotas familiares.
- Han sido unas palabras de gran calado, pero a la par de enorme naturalidad.
Para entender la historia
Leonor comenzaba con un guiño al pasado, a 1981, cuando su padre, el Rey, se estrenaba en esta misma ceremonia. Mi padre va hoy camino de los 60, pero aquella tarde tenía 13 años", lo que provocó una carcajada de don Felipe y las risas de los asistentes. También relató este viernes por la noche que "siento una mezcla de vértigo e ilusión, porque así es: los jóvenes nos hacemos preguntas.
Cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades, de conflictos, extremismos, populismos, guerras tecnológicas, híbridas, realidades líquidas, realpolitik, amenazas, incertidumbre, todo amplificado igualmente en las redes...", ha dicho una Princesa que no es ajena a los retos de su generación. También quiso contar su experiencia personal de niña cuando fue a ver una película de estudios Ghibli. En mi caso, mi recuerdo se remonta a la siguiente escena: mi madre nos lleva a ver Ponyo en el acantilado ¡Para Sofía es su primera peli en un cine!
No llega a los dos años y está sentada en el regazo de mi madre. Yo me quedo hipnotizada con la historia. Mi hermana aguanta más o menos, se remueve un poco, pero a la par se deja llevar por la animación insuperable y sabia de este estudio que, desde entonces, ha sido parte de nuestra educación", revela. © ¡HOLA!

