Todos sabemos que está mal, pero prácticamente todos lo seguimos haciendo. Aunque hay una frase coloquial, pronunciada por Kourtney Kardashian, que ayuda bastante a plantearse los inconvenientes de este gesto: “Es como si llenaran tu dormitorio de cosas”, le dijo a Gwyneth Paltrow. Pero no, hemos prometido no hablar de ello esta vez.

Lo que se sabe hasta ahora

  • Ni tampoco de las sofisticadas rutinas de mañana –llámalas slow mornings – que pueblan.
  • Nos referimos a un gesto muy básico, pero muy eficaz, y sobre todo, con base científica.
  • Lo explica la terapeuta nutricional experta en salud metabólica Sarah Bayliss en su libro Nutre tu metabolismo (KOAN).
  • Antes de ir a por el café de la mañana, prioriza la hidratación.
  • Empieza el día bebiendo un vaso grande –240 ml– de agua antes de hacer cualquier otra cosa; si puedes beber dos, mejor aún”.
  • Es de Diptyque y su fragancia es completamente adictiva La experta invita a observar cómo te sientes después de hacerlo.

En detalle

Presta atención a cómo responde tu cerebro, tu energía y tu estado de ánimo”. Una afirmación que me rememora a otra (algo más poética) de Cameron Diaz, que en su libro The Body Book contó que nada más levantarse puede beber incluso hasta un litro. Una vez que me tomo el agua, lo siento inmediatamente.

Paso de ser una flor marchita a una rejuvenecida por la lluvia. Todas mis células se llenan de agua y me siento vibrante de nuevo. Mis ojos y mi nariz se humedecen, mi garganta no se siente tan seca y áspera y, lo mejor de todo, el agua pone en acción mi tracto digestivo ”, contaba.

Pero volviendo a la evidencia científica que prometíamos al principio, Bayliss da datos concretos, como que el cerebro está compuesto por un 80% de agua, “una proporción mayor incluso que la del cuerpo, que contiene alrededor de un 60%”. Y desgrana por qué nuestro cuerpo necesita agua –agua que, por cierto, no almacena, sino que usa y pierde constantemente–. El agua afecta de inmediato al equilibrio de los líquidos del cerebro y, por tanto, si no nos hidratamos lo suficiente puede provocar cansancio, cambios de humor, dolor de cabeza y dificultades para concentrarse y tomar decisiones”.

La historia en profundidad

Y pone el ejemplo de un experimento llevado a cabo por investigadores británicos sobre los efectos del agua en el rendimiento cognitivo y estado de ánimo. Pidieron a los participantes que completaran una serie de pruebas mentales después de comer una barrita de cereales. Algunos tomaron solo la barrita; al resto a la par se les dio agua para beber. Quienes bebieron tres vasos de agua justo antes de completar la prueba mostraron que tenían reacciones significativamente más rápidas que quienes no bebieron”, concluye. Porque las mejores recomendaciones a veces son las más obvias.

«Es como si llenaran tu dormitorio de cosas»