Sin embargo, la reciente salida a subasta en Sotheby’s de varias de sus alhajas más valiosas confirma que las piezas pasaron a manos de sus herederos, quienes han decidido desprenderse de parte de este legado familiar. La joya indiscutible de la puja es un conjunto inédito de collar y pendientes de zafiros y diamantes, con un valor de entre 320.000 y 540.000 euros. La gargantilla destaca por una hilera de prominentes zafiros en talla cabujón orlados por diamantes de talla antigua, y se conserva en su estuche original marcado con el monograma de la princesa Sibylla de Suecia, madre de Birgitta.
Lo que se sabe hasta ahora
- Fue precisamente esta imponente aderezo el que la princesa lució en 2010 con motivo del enlace de su sobrina, la princesa heredera Victoria de Suecia.
- El conjunto de joyas personales de la princesa Birgitta que Sotheby’s sacará a subasta reúne piezas que van mucho más allá de su valor económico: cada una guarda una historia familiar o un recuerdo especial.
- Entre ellas destaca un espectacular broche de estilo Belle Époque, con un zafiro padparadscha de Ceilán de 23,64 quilates, que Sibylla le regaló con motivo de su matrimonio en 1961.
- Birgitta lo lució tanto en su propio enlace como en la matrimonio de la princesa Victoria, en 2010.
- También saldrá a subasta un collar de perlas y diamantes con un profundo significado familiar, regalado por su tío Bertil cuando fue bautizada, en 1937.
- La línea incluye, asimismo, varias joyas heredadas de su madre, como un anillo con una esmeralda de 7,58 quilates de la firma Holm & Hallgren, una pulsera de perlas con broche de esmeralda y diamantes del siglo XIX, dos anillos con zafiros.
En detalle
En total, son siete lotes con una valoración conjunta de entre 390.000 y 640.000 euros. Una estimación inicial que deja margen para que el interés de los coleccionistas eleve las cifras cuando la subasta se celebre el próximo 11 de noviembre. Birgitta de Suecia, hermana del rey Carlos Gustavo e integrante de las queridas 'Hagasessorna', resaltó por su espíritu libre y su carácter inquieto.
Marcada por la muerte de su padre en 1947, supo compaginar sus compromisos con la Corona con su pasión por el deporte, llegando a destacar como esgrimista y aficionada al golf. En 1961 se casó con el príncipe alemán Johann Georg von Hohenzollern, con quien tuvo tres hijos y vivió en Múnich. A lo largo de su vida exploró distintas facetas profesionales, desde el modelaje y la empresa textil hasta la escritura y la televisión.
Comprometida con la infancia desfavorecida y el medioambiente, encontró en Mallorca su refugio durante sus últimos años, disfrutando de una vida tranquila y en contacto con la naturaleza. © ¡HOLA!

