El nuevo estreno de la productora de ‘Backrooms’ y ‘Obsession’ explora los miedos ocultos y las contradicciones inherentes a la maternidad contemporánea Adaptación no autorizada de la novela Drácula de Bram Stoker –de ahí que los nombres de los personajes cambien–, la película alemana traza el retrato de Thomas. El joven descubre rápidamente la verdadera naturaleza del conde, que no es otra que Nosferatu, un vampiro sediento de sangre. –A.M. A Tod Browning le debemos la primera película bajo el título de Drácula.
Lo esencial, en breve
- Aquí es el señor Renfield (interpretado por Dwight Frye) quien viaja a los Cárpatos para cerrar un trato con el conde, sin conocer que este último es un insaciable vampiro.
- Hipnotizado por el vampiro (al que encarna el mítico Béla Lugosi ), se convierte en su marioneta obligada a seguir sus órdenes. –A.M.
- Klaus Kinski fue el encargado de encarnar al terrible monstruo en esta sublime reescritura de la película de 1922.
- Su magnífica interpretación a las órdenes de Herzog cristaliza todos los códigos del nuevo cine alemán, esa corriente de los años setenta nacida al margen de los grandes estudios y ampliamente influenciada por la nouvelle vague francesa.
- Con una sinopsis similar a la del primer largometraje de 1922, Nosferatu, vampiro de la noche pone el foco en el joven Jonathan Harker, que viaja a los Cárpatos a negociar la venta de una casa con el conde Drácula.
- A pesar de las advertencias de los aldeanos, que le revelan que este último es un vampiro, Jonathan Harker decide, aun así, acudir a su morada.
El contexto
Inolvidable a la par el trabajo de Isabelle Adjani, en el papel de Lucy Harker. –A.M. Tony Scott reunió un reparto colosal: Catherine Deneuve, en el papel de Miriam, una vampiresa inmortal que ha adquirido el don de la juventud eterna, comparte protagonismo con David Bowie, quien interpreta a John, el compañero de Miriam, a quien esta le ha concedido la inmortalidad. Pero un día, John envejece de repente.
La no muerta hace entonces todo lo posible por detener el proceso –A.M. Nuestro favorita del cine de vampiros es sin duda Drácula de Francis Ford Coppola (1992), quien coloca a su criatura sedienta de sangre en medio de una historia de amor ancestral, con el fin de teñir el relato de un melodrama erótico tan kitsch como delicioso. Ante la cámara del cineasta estadounidense, el monstruo se convierte en un seductor desvergonzado, interpretado por Gary Oldman, frente al cual la joven Mina Murray, interpretada por Winona Ryder, no puede resistirse, situando el erotismo en el centro de la narración.
El conde Vlad parte a la guerra contra el invasor turco. Al regresar, descubre el cadáver de su esposa Elisabeta. Esta se había quitado la vida tras enterarse de la muerte de su esposo, que no era más que una noticia falsa.
La nota completa
Loco de dolor y desamparado, decide recurrir a las fuerzas ocultas para traer de vuelta a su amada, convirtiéndose desde ese momento en vampiro. –A.M. La espeluznante 'opera prima' de Curry Barker –que arrasa en taquilla y en redes– es una hipérbole sobre las relaciones tóxicas de nuestro tiempo Entrevista con el vampiro igualmente está basada en una novela homónima, en este caso contemporánea, escrita por Anne Rice y publicada en 1976. La acción se traslada a San Francisco, en los años 90. Recoje con su grabadora una entrevista con Louis, un vampiro de estilo aristocrático con varios siglos de antigüedad. Fascinado, le pide a su interlocutor que le permita adentrarse en su oscuro mundo. Esta superproducción de los 90 se llevó dos nominaciones a los Oscar, consagró el estrellato de sus tres (bellísimos) protagonistas – Brad Pitt, Tom Cruise y Antonio Banderas – y presentó al mundo.

