Y es que los últimos días del certamen de Harald V no solo estuvieron marcados por las polémicas relacionadas con la entonces princesa heredera, así como el proceso judicial de Marius Borg, sino igualmente por la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada a Mette-Marit en 2018. Un proceso médico por el que la nueva consorte del Reino de Noruega tuvo que someterse a un trasplante de pulmón apenas dos meses antes de la muerte del Rey, por lo que su ascenso al trono se ha visto empañado por una constante ausencia que aún no cesa. Aun así, la Casa Real ha querido poner fecha a este posible regreso que tendría lugar en verano del próximo año, por lo que esta noche la reina Mette-Marit será una de las grandes ausentes, marcando así un inicio de certamen desde la distancia.

Puntos clave

  • Está previsto que esta sea una de las grandes noches de la monarquía nórdica, pues, según dicta la tradición, se trata de una ceremonia en la que los vestidos de etiqueta y las deslumbrantes tiaras del joyero real vuelven a cobrar todo.
  • Una velada de un gran significado emocional por el reciente y doloroso luto que ha asolado a la dinastía Glücksburg: este será el primer banquete de Estado que la Casa Real ofrece tras el doble adiós al que ha tenido que enfrentarse.
  • A pesar de la notoria ausencia de la reina Mette-Marit, la cita estará repleta de homenajes y guiños al pasado.
  • Con la partida de la princesa Astrid se desveló que parte de sus joyas más emblemáticas retornarían a la rama principal de la dinastía.
  • Por ello, el mayor de los homenajes de la velada podría tomar forma en la figura de la princesa Ingrid, quien, asumiendo con madurez su papel clave en la institución, podría reaparecer luciendo alguna de las inéditas alhajas que un día.
  • Un momento lleno de significado con el que Haakon VIII, la princesa Ingrid y la reina Sonia darán un nuevo paso asumiendo sus nuevas responsabilidades como principales miembros de la Corona de Noruega. © ¡HOLA!