Esto nos ha llevado a preguntarnos: ¿ qué significa realmente conocerse desde el punto de vista psicológico y cómo podemos saber si estamos avanzando en ese proceso? Nos hemos puesto en contacto con XX para no solo responder a esta pregunta sino igualmente descubrir cómo evoluciona el autoconocimiento a lo largo de la vida y qué papel desempeñan las experiencias, igualmente las difíciles, en ese proceso. María Jesús Andrés, psicóloga y Fundadora de Psicomaster, nos explica que, "desde la psicología, y en concreto desde el trabajo que hacemos con el apego y la identidad, c onocerse a uno mismo va muchísimo más allá de saber qué te gusta o cuáles son tus cualidades.
Lo que se sabe hasta ahora
- Significa, sobre todo, integrar la historia personal, entender por qué reaccionamos como reaccionamos ante ciertas situaciones y aprender a escuchar las propias necesidades reales diferenciándolas de las expectativas que los demás han.
- Según la experta, "conocerse verdaderamente implica un proceso de diferenciación : ser capaz de mirar hacia adentro, identificar qué es mío y qué es una proyección de los demás, y darme permiso para no cumplir con los moldes que el entorno.
- Pero ahora la cuestión es, ¿cómo sabemos si lo estamos haciendo bien?
- En palabras de la especialista, "sabemos que estamos avanzando en ese proceso de autoconocimiento cuando empezamos a poner límites sin que nos consuma la culpa.
- Cuando somos capaces dedecir "no" a dinámicas o compromisos que nos desgastan, aunque sepamos que al otro lado puede haber cierta decepción.
- María Jesús es clara: "Avanzas cuando pasas de actuar desde la necesidad de complacer a actuar desde el respeto hacia tus propios valores y hacia tu bienestar emocional.
En detalle
Y eso es exactamente lo que se percibe en las palabras de Rosa: una toma de conciencia sobre su propio valor como persona y como profesional, por encima del personaje". El autoconocimiento no es un estado estático al que se llega de un día para otro, sino un desarrollo continuo que suele alcanzar hitos muy importantes a partir de cierta edad, como esa barrera de los 40 o 45 años a la que Rosa hace referencia", aclara María Jesús cuando le preguntamos cómo evoluciona el autoconocimiento a lo largo de la vida. Con los años y la acumulación de vivencias, ganamos perspectiva ", añade.
Asegura que " la madurez nos da la capacidad de observar nuestras emociones con mayor distancia crítica, permitiéndonos tomar decisiones menos impulsivas y más alineadas con lo que realmente necesitamos". Según la psicóloga, "las experiencias difíciles, las decepciones laborales o el sentimiento de no sentirte respaldado por la industria cuando tú lo has dado todo, actúan como verdaderos catalizadores de este proceso. El dolor o el agotamiento acumulado nos obligan a parar y a hacernos preguntas incómodas.
Para terminar, María Jesús recuera que las crisis emocionales o los momentos de saturación son generalmente los que rompen la inercia de estar en "piloto automático". Estas vivencias duras nos enseñan a detectar lo que en terapia llamamos afecto "plastificado" o "falso reconocimiento": situaciones donde hay mucho cariño superficial, pero falta una valoración auténtica y justa. Pasar por ahí te enseña a proteger tu energía, a resignificar el triunfo y a entender que el verdadero triunfo no es encajar en las expectativas de una industria o de un grupo, sino mantener la coherencia interna y el autorrespeto". © ¡HOLA!
«Mi mayor triunfo ha sido conocerme a mi misma»

