De la mano de los galardonados en esta edición de los Premios Princesa de Asturias y aprendiendo a la par que la infanta Sofía, la Princesa pudo regresar al cine de su infancia, acercarse al universo, adentrarse en los secretos del ADN y conocer cómo se protege el futuro de la humanidad en el subsuelo de una isla. También conversar sobre Europa, descubrir nuevas lecturas, escuchar a una leyenda del rock y encontrarse con el futbolista que convirtió "lo extraordinario en rutina. Fue un viaje por la ciencia, el arte, la cultura … Y una oportunidad para conocerla mejor a través de sus palabras: lo que la emociona, lo que despierta su curiosidad y las preguntas que se hace sobre el futuro.
Los hechos principales
- La Familia Real trabaja muchísimo para que los galardones Princesa de Asturias salgan bien y esta edición ha sido muy especial porque sumaba un plus de conexión con algunos de los premiados para las hijas de los Reyes.
- En cualquier caso, sabemos que las dos hermanas dedican muchas horas extras a conocer la vida y la obra de los galardonados.
- Estudian a fondo sus trayectorias y su legado, leen muchísimo y conocen del derecho y del revés sus descubrimientos y proyectos.
- Por su curiosidad inmensa y sus ganas de aprender, pero igualmente porque tienen que hacerles las preguntas correctas (e ir más allá) y tener respuestas a la altura.
- Es un diálogo importantísimo entre generaciones que puede aportar ideas y ayudar a poner más énfasis en determinados aspectos de su discurso.
- Desde el concierto con el que abrieron agenda en Oviedo al cierre del viaje en Llanes, Leonor dejó ver cuánto ha cambiado en este último año y lo preparada que está para afrontar lo que le pongan por delante sabiendo que siempre hay otro.
Marco de la historia
Y este año podría decirse que han sido cuatro. Presidió por primera vez sola la audiencia con los galardonados en el salón Covadonga del Hotel de la Reconquista, afirmó abierta la ceremonia, en el teatro Campoamor pronunció el discurso más extenso de la noche y convocó la siguiente edición. Lleva ya más de veinte intervenciones públicas, una experiencia que se aprecia en la seguridad con la que toma la palabra y en la naturalidad con la que introduce recuerdos y bromas familiares.
Si el año pasado se definió como hija de "una equis y un boomer", esta vez rememoró que su padre "va camino de los 60", a lo que el Rey respondió con gesto de asentimiento y una sonrisa. Leonor estuvo pendiente de todo en la primera audiencia que presidió en solitario con los premiados. Recibió a los galardonados con una sonrisa, un apretón de manos y una cajita azul con la insignia de la Fundación… y le quedó tiempo para ver que algo no cuadraba: el silencio en el Salón Covadonga.
Entonces empezó a aplaudir y buscó con la mirada a los presentes para animarlos a hacer lo mismo. Un pequeño detalle que dejó ver su seguridad e iniciativa. Tenía una responsabilidad nueva —igualmente con los demás— y consiguió que los premiados recibieran el reconocimiento de la sala.
Detalles adicionales
Finalizada la audiencia con los premiados y hecha la foto de familia, a la que se unieron los Reyes, la infanta Sofía y doña Sofía, Leonor puso el foco en una nueva misión: otra charla con Timothy Garton Ash. Acompañada de su hermana (cursa Políticas y Relaciones internacionales y estaba a la par interesadísima) y de su abuela, la estudiante de primero de Ciencias Políticas fue en busca del maestro para seguir aprendiendo. Un profesor de Oxford que ha dedicado su vida a comprender y explicar las grandes transformaciones de Europa. Horas después, ya en el teatro Campoamor fue Timothy Garton, Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2026, el que se dirigió a la Princesa como ningún premiado había hecho antes... y la convirtió en destinataria de una lección para todos. Le explicó cuánto había cambiado Europa desde 2005, el año de su nacimiento: de un momento de expansión.
«y se preguntó cómo mantener el entusiasmo en tiempos de incertidumbre, cómo afrontar esa complejidad y mostrarse sincera,»

