Nam June Paik encontró en el video un lenguaje capaz de alterar nuestra percepción de la imagen; Lynn Hershman Leeson creó en los años setenta a Roberta Breitmore, una mujer ficticia que arribó a tener documentos, una cuenta bancaria y una vida social; y Hito Steyerl ha dedicado parte de su práctica a investigar cómo. Estas exploraciones adquieren otra dimensión en un presente donde nuestros rostros circulan constantemente por pantallas, bases de datos y algoritmos. La fotografía ya no se limita a registrar una presencia: a la par puede convertirse en información, alimentar sistemas de inteligencia artificial y dar origen a imágenes que no corresponden a ninguna persona real.

Los datos duros del caso

  • En este contexto, la edición 2026 de Paris Photo abre un espacio para pensar las transformaciones de un medio que históricamente ha estado vinculado con la memoria, la representación y la evidencia.
  • Entre las propuestas que participan de esta conversación se encuentra HYPERDIANA, de la intérprete venezolana Diana López, presentada por Carmen Araujo Arte en la sección digital de la feria.
  • Ahora, con HYPERDIANA , el proceso cambia.
  • Agentes de inteligencia artificial buscan información asociada al mismo nombre y combinan esos datos para generar identidades sintéticas en tiempo real.
  • Una pantalla muestra la búsqueda; otra, sus resultados.
  • Lo que comienza como un archivo de personas reales termina convirtiéndose en una sucesión de identidades que no necesariamente pertenecen a nadie.

Para entender la historia

La obra se inscribe así en una discusión que va más allá de la fotografía o de la inteligencia artificial: la relación entre identidad, visibilidad y control sobre nuestras propias imágenes. En un entorno donde cada fotografía puede convertirse en un dato disponible para nuevas interpretaciones, ¿hasta qué punto seguimos siendo dueños de nuestra representación? Conversamos con la intérprete venezolana Diana López sobre estas transformaciones, el ciberfeminismo y las posibilidades de la imagen en la era de la inteligencia artificial.

Diana Lopez: La pregunta original que me hice entre 2019 y 2020 fue: ¿cómo hacer un autorretrato en esta época? Me parecía indispensable explorar mi identidad virtual para construir ese autorretrato. Fue entonces cuando comencé a descubrir que existían cientos, incluso miles, de mujeres que compartían mi nombre.

Así, lo que comenzó como un autorretrato terminó convirtiéndose en un multirretrato. Para esta búsqueda recurrí no solo a Google, sino igualmente a otros buscadores como Yahoo, Bing, DuckDuckGo y Yandex, igualmente de numerosas . Definitivamente, creo que la identidad es una construcción constante, un proceso que nunca termina.

Elementos adicionales

A través de nuestras experiencias y de las distintas formas en que nos representamos, nos vamos construyendo y reconstruyendo continuamente. DL: Via Lucis significa “camino de luz”. El título conecta la luz de las pantallas con la dimensión espiritual del espacio de Eglise Art y plantea una pregunta sobre la visibilidad: ¿qué vemos realmente de una persona cuando solo conocemos su imagen, su nombre o su rostro? Cada una de estas mujeres representa una existencia singular. Me interesa el encuentro entre dos formas de experimentar las imágenes: por un lado, la iglesia, que invita a la contemplación; por otro, las pantallas, a través de las cuales circulan hoy nuestros rostros. Porque, en realidad, nuestros rostros ya no nos pertenecen. La manera en que compartimos nuestras imágenes en las de ese inmenso océano.