Esta es la historia del mantón y esta novia romántica (y la historia de amor de estos novios de verano) Paula y Chema se casaron el pasado 27 de junio. Lo hicieron en Dehesa de Abantos, una finca en Guadarrama, a las afueras de Madrid. Desde el principio teníamos claro que queríamos un lugar que recordara a una dehesa de encinas, como la casa de campo que de mi familia en Extremadura, donde he crecido y pasado tantos momentos con los míos.

Lo esencial, en breve

  • Por cuestiones de organización era complicado trasladar allí a todos los invitados, así que buscamos un lugar que nos permitiera recrear ese ambiente rural y campestre tan nuestro" nos cuenta la novia.
  • Los novios eligieron Dehesa de Abantos Más que momentos UN VESTIDO PALABRA DE HONOR DE NAVASCUÉS CON UN MANTÓN DE MANILA A MODO DE CAPA Y VELO Lo que más nos ha llamado la atención del vestido es sin duda el mantón de Manila a modo de capa.
  • Pero este diseño palabra de honor está cargado de personalidad y queremos saber la historia.
  • Quien hizo el vestido fue Navascués.
  • Desde el primer momento sentí una conexión muy especial con todo el equipo.
  • Mi madre, mi tía y otras mujeres de mi familia habían llevado vestidos suyos el día de sus matrimonios, así que era una casa muy vinculada a nuestra historia familiar.

El contexto

Me sentí súper cómoda desde el principio" explica esta novia. Llegué con una idea inicial que fue evolucionando durante el proceso. Tenía más clara la parte de abajo, pero fuimos trabajando y transformando la parte superior hasta encontrar el diseño con el que realmente me identificaba.

La inspiración principal era conseguir un vestido que combinara la sencillez de los tejidos naturales con un aire romántico y campestre, pero sin renunciar a un punto contemporáneo". Había algo que tenía claro desde el principio: quería llevar conmigo un mantón de Manila de mi abuela materna, que había heredado mi madre. Mi abuela ya no está, y para mí era importante sentirla cerca ese día.

No sabía muy bien cómo incorporarlo al conjunto, así que se lo propuse a Navascués y juntos encontramos una solución que me encantó: sustituir el velo por el mantón, colocado a modo de cola desde la parte posterior del vestido. Fue una manera de reinterpretar una pieza tradicional y convertirla en algo muy personal". No nos puede gustar más la idea.

La nota completa

Detalles del precioso mantón de Manila de la novia Más que momentos JOYAS FAMILIARES Y UN RAMÓ QUE PARECE RECIÉN RECOGIDO DEL CAMPO La novia sabía que en los accesorios se tenían que reflejar este espíritu campestre. Llevaba unos pendientes de brillantes con forma de flor, de mi madre. También llevé el anillo de pedida diseñado especialmente para mí, en la que se incorporaron piezas de otra joya de la familia, que mi madre me regaló. Me hacía mucha ilusión llevar pequeños recuerdos suyos conmigo, igual que el mantón de Manila". A los pies, unas alpargatas de Castañer. La novia con alguna de las mujeres más importantes de su familia Más que momentos En una matrimonio en el campo son importantes las flores. Quería que el ramo pareciera recién recogido en el campo: como si hubiera salido por la mañana a pasear, hubiera juntado algunas flores silvestres y ramas aromáticas y las hubiera.

«Mi marido y yo nos conocemos desde los diez años. Fuimos juntos al colegio, aunque cada uno tenía su grupo de amigos y, durante aquella época, nuestras vidas iban por caminos distintos. Años después, volvimos a reencontrarnos y acabamos juntos»