No hay forma de que duerma porque vas a escuchar su rugido, más fuerte que un león. Y la broma cobra todavía más sentido al recordar cómo comienza la canción, con una nostálgica mirada a su vida antes de la maternidad: " Solía salir de fiesta toda la noche y dormir hasta tarde. Mi vida era bastante genial, podía hacer cualquier cosa.

Los hechos principales

  • Resulta curioso cómo las risas que se escuchan entre el público mientras Katy Perry canta en directo esa peculiar versión de Roar son fundamentalmente femeninas.
  • Lo hemos hablado con María Jesús Andrés, psicóloga y fundadora de Psicomaster (www.psicomaster.es), quien da una nueva dimensión a la reflexión que la intérprete hace sobre la maternidad y la crianza de los hijos y que va mucho más allá.
  • Ver a una superestrella mundial cambiar la épica de un león rugiendo por las ojeras y las tomas nocturnas es un espejo brutal de la realidad.
  • Katy Perry convirtió una canción originalmente centrada en la fuerza personal, Roar, en una versión humorística sobre la maternidad que se vuelve a hacer viral periódicamente.
  • Basta con escuchar lo que dice Katy Perry en el reel cuando rememora que antes podía hacer cualquier cosa y era increíble y, de repente, llega un bebé y se pasa semanas sin dormir.
  • Esa transición es un terremoto a nivel de identidad.

Marco de la historia

De la noche a la mañana, pasas de ser dueña absoluta de tu tiempo y tu espacio a responder de forma prioritaria a las necesidades de un ser completamente dependiente. A nivel psicológico, implica reconfigurar quién eres. Hay una parte de tu "yo previo" que necesita dejar espacio para la madre, y ese tránsito duele.

No es solo sumar tareas; es un proceso de duelo por la libertad anterior mientras descubres una capacidad de entrega y una vulnerabilidad que probablemente desconocías por completo. Muchas madres hablan de la sensación de haber dejado de ser exclusivamente ellas mismas para asumir múltiples roles a la vez. Esa sensación de desdibujarse es de lo más frecuente en la consulta.

Cuando una mujer asume simultáneamente el rol de madre, trabajadora, pareja y gestora del hogar (intentando encajar en el ideal de la "supermujer"), la autoestima empieza a tambalearse. El problema es que se tiende a medir el valor propio en función de la productividad o de si se llega a todo. Cuando el espacio personal se reduce a cero y el descanso brilla por su ausencia, la mujer deja de conectar con sus propias necesidades.

Detalles adicionales

Esto genera un desgaste emocional profundo, ansiedad y, muy a menudo, un sentimiento de culpa constante por no sentirse "suficiente" en todos los frentes. ¿Qué impacto puede tener para una madre comprobar que otras mujeres, incluso figuras tan conocidas como Katy Perry, comparten experiencias parecidas a las suyas? Tiene un impacto profundamente sanador y normalizador. Vivimos en una sociedad donde la maternidad se ejerce a menudo puertas adentro, lo que alimenta el falso mito de que "las demás lo llevan bien y a mí me está costando un mundo". Cuando ves a una intérprete internacional reírse de su propia falta de sueño y de cómo su vida ha dado un vuelco de ciento ochenta grados, se derrumba la máscara de la perfección. Para una madre que está pasando por una noche difícil, saber que lo que le pasa es completamente humano, biológico y compartido reduce la ansiedad de manera drástica.

«No disfrutar de un momento concreto no significa que no quieras a tus hijos»