El entrenador aconseja practicar con una silla como apoyo y trabajar la fuerza de las piernas y la movilidad de cadera en sesiones de cinco a ocho minutos. Si intentamos incorporarnos sin utilizar las manos, igualmente tenemos que ver cómo colocar las piernas y llevar el peso del cuerpo hacia delante sin perder el equilibrio. Que no lo consigamos no significa que todo nuestro entrenamiento haya servido de poco.
Lo que se sabe hasta ahora
- Como aclara Abreu, "no es un requisito estricto ni un examen absoluto de aptitud física.
- Sin embargo, sí merece la pena practicar más este movimiento.
- Poder levantarnos del suelo por nuestros propios medios nos da autonomía, aunque necesitemos las manos para hacerlo.
- El entrenador recomienda empezar con ayuda y ensayar el movimiento por partes.
- La rutina fitness y de belleza de las reconocidas, de Elsa Pataky a Úrsula Corberó La rutina fitness y de belleza de las reconocidas, de Elsa Pataky a Úrsula Corberó EMPIEZA CON UNA RODILLA EN EL SUELO Y UNA SILLA COMO APOYO "Levantarse.
- También intervienen la movilidad del tobillo y los músculos que estabilizan la pelvis mientras cambiamos de posición.
En detalle
Abreu recomienda "comenzar con una rodilla en el suelo sobre un cojín y el otro pie apoyado adelante en ángulo recto; ponerse de pie apoyando una mano en una silla firme". Es la posición conocida como paso de caballero, que permite practicar una parte de la incorporación. Según explica el entrenador, este ejercicio "desarrolla la fuerza unilateral de empuje y la estabilidad de cadera.
También podemos practicar cómo colocarnos antes de subir. Abreu aconseja empezar en cuadrupedia y llevar un pie hacia delante hasta apoyar la planta, dejando la otra rodilla en el suelo. Según explica, este movimiento ayuda a recuperar los recorridos de rotación de la cadera que necesitamos para sentarnos y levantarnos del suelo.
La recomendación de Javier Abreu es dedicar entre cinco y ocho minutos, dos o tres veces por semana, a estos movimientos. Si molestan las rodillas, aconseja utilizar un cojín de gomaespumadensa bajo ellas y empezar desde superficies más elevadas para reducir la flexión. Cuando falta movilidad de cadera, aconseja evitar la variante de piernas cruzadas y levantarse pasando por cuatro apoyos o por la posición de caballero.
«el 'paso de caballero' desarrolla la fuerza unilateral, la estabilidad de cadera y la movilidad del tobillo»

