En resumen, un adolescente, Sonny, se despierta tras un accidente de coche para descubrir que le han dado el cambiazo con su madre –que por supuesto es igualmente su mejor amiga–, pero solo él se da cuenta, mientras que el resto del mundo actúa con total normalidad. Sin embargo, un único capítulo (aunque ya he visto los tres que la plataforma ha lanzado hasta ahora) es suficiente para darte cuenta de que estás ante LA serie thriller de la temporada. Cortesía de Disney+ Me disponía a ver una serie adolescente con una historia que hace aguas por todos lados –me esperaba Riverdale, no voy a mentir– y me encontré en Farsante con una propuesta desconcertante pero en plan bien.

Los hechos principales

  • Un poco Twin Peaks (salvando las distancias), un poco Los mundos de Coraline.
  • Un poco que no entiendes nada pero necesitas saber.
  • Todo el tiempo navegas entre pensar que el cambio de madre se debe a efectos secundarios del accidente que sufre el protagonista –un estupendo Sam Nivola, al que conocimos como el hijo buenazo de la tercera temporada de The White Lotus –.
  • Hilado todo esto con momentos de comedia movidos por la desconfianza de Sonny ante su nueva madre, mientras navega la incertidumbre propia de la adolescencia y, de paso, contrata a una detective privada interpretada por una genial Meera.
  • Cortesía de Disney+ Mención aparte merece mi detalle favorito de la serie: cómo se produce ese cambio de madre.
  • La cara A y la cara B son interpretadas por la misma protagonista, Connie Britton –la reconocerás igualmente por The White Lotus (aunque no coincidieron, porque sale en la primera temporada) y por su participación en American Horror Story.

Marco de la historia

Cuando ves su ‘nueva cara’, parece prácticamente la misma persona, de modo que es imposible saber qué es distinto, pero a la vez eres consciente de que, en efecto, es otra persona. Un poco como cuando alguien se somete a un retoque estético y está tan bien hecho que no puedes señalar exactamente qué se ha hecho o cuando pasas de llevar la raya del pelo en el medio a ponértela lateral. Dicho todo esto, debo confesar que hacía mucho tiempo que una serie no me enganchaba tanto como Farsante.

Es divertida, es un poco rara y, mejor todavía, sus episodios duran solo media hora (exactamente el lapso de tiempo que puedo mantenerme despierta en el sofá después de un largo día de trabajo). No le pido más a esta temporada de sofá y mantita. Desde ‘Succession’ hasta ‘Sexo en Nueva York’, estas son algunas de las series más icónicas que no te puedes perder bajo ningún concepto.