La gran mesa, diseñada por Somos Nido en colaboración con Marlot Baus, se ha concebido como el centro de encuentro de la vivienda. Somos Nido Dos plantas, dos maneras de vivir La principal transformación reside en su nueva organización. La planta inferior concentra la vida social y las actividades del día a día y acoge el salón, el comedor, la cocina, el despacho y una estancia polivalente que puede convertirse en dormitorio de invitados gracias a una cama desplegable integrada en el mobiliario.
Los hechos principales
- La planta superior se ha reservado íntegramente para una gran suite principal, concebida como un refugio privado que permite desconectar del ritmo de la casa.
- El cambio resulta especialmente significativo en la relación entre cocina, comedor y salón.
- Antes compartimentados, estos espacios se conectaban de manera poco fluida.
- La reforma eliminó barreras innecesarias y inauguró perspectivas para que la mirada recorriera la vivienda sin interrupciones.
- El resultado es una sensación de amplitud que no depende de ganar superficie, sino de aprovechar mejor la existente.
- En un ático de planta alargada y estrecha, las líneas rectas pueden acentuar la sensación de pasillo.
Marco de la historia
En el proyecto decidimos incluir mucha curva para suavizar las esquinas en un piso que es muy rectangular y relativamente estrecho ", cuentan desde el despacho. Gracias a esta decisión se generó un recorrido más orgánico. La escalera ejemplifica esta idea.
Concebida como una pieza escultórica, combina madera natural, mármol travertino, pintura a la cal y una barandilla continua revestida en microcemento. Su presencia articula ambas plantas y convierte un elemento puramente funcional en uno de los grandes protagonistas del proyecto. La escalera está concebida como una pieza escultórica.
Combina madera natural, mármol travertino, pintura a la cal y una barandilla continua revestida en microcemento. Somos Nido Además, gracias a la intervención se han transformado rincones residuales como un espacio de paso estrecho bajo la cubierta de la planta superior que desde el estudio ha convertido en una biblioteca a medida. La estantería aprovecha la altura disponible, mientras que las cortinas permiten controlar la luz y el espejo circular amplía visualmente el ambiente.
Detalles adicionales
Allí donde antes había un lugar de tránsito, ahora existe un pequeño refugio para leer o detenerse. Una biblioteca a medida aprovecha el espacio. Somos Nido La belleza de los materiales En la cocina, conviven la madera de raíz y el acero inoxidable. Somos Nido La materialidad es otro de los pilares del proyecto. En lugar de recurrir a una sucesión de acabados llamativos, el estudio construyó una atmósfera a través del contraste entre superficies, texturas y tonalidades. La madera de raíz y el acero inoxidable conviven en la cocina, donde la primera introduce una nota cálida y expresiva y el segundo aporta un contrapunto contemporáneo. La isla tiene una presencia escultórica y es el centro de esta composición. A su alrededor, la carpintería diseñada a medida permite integrar las necesidades de almacenaje sin saturar visualmente el espacio. Una vitrina de madera de raíz añade profundidad.

