Ha sido a través de sus y cómo ha vivido las últimas horas de su escapada: "He pasado una noche de infierno. No he parado de vomitar y de tener diarrea. A este horrible malestar físico se le ha sumado la angustia de encontrarse lejos de casa, en otro país y, por si fuera poco, en otro continente.

Los datos duros del caso

  • Las veces que me pasa esto en España, sé que voy al hospital, me ponen la vía y listo, pero aquí se ha sumado el miedo de estar en otro continente", ha explicado.
  • La situación ha llegado a ser tan crítica para quien fue la vencedora de la edición de Supervivientes más vista de la historia del programa que ha confesado que no podía ni levantarse: "Estaba muriéndome.
  • Sin embargo, ha tenido la suerte de contar con la ayuda médica necesaria ante esta situación: "He tenido muchísima suerte porque el dueño de la compañía con la que estamos es médico y me ha dado la medicación para cortarlo.
  • Tras haber recibido atención médica rápidamente y haber tomado los fármacos necesarios para que la dolencia remitiera, la creadora de contenido ha tranquilizado a sus aficionados al confirmar que ya se encuentra mucho mejor.
  • Una vez más, el cuerpo humano demuestra que es muy fuerte y que él solo estaba peleando contra eso que me hacía daño", ha reflexionado Sofía Suescun, con la esperanza de poder seguir disfrutando plenamente de este viaje por el país.
  • A pesar de haber vivido este incidente de salud, la influencer no ha permitido que este arruine las vacaciones soñadas junto a su pareja, Kiko Jiménez.

Para entender la historia

Ambos han disfrutado de un safari durante el cual han podido contemplar la fauna del país, desde elefantes africanos, gacelas, hipopótamos, cebras y jirafas masái hasta babuinos sedientos que les han robado alguna que otra botella de agua, asimismo de leones en plena acción de caza. Como ha contado Sofía Suescun a sus aficionados, esta aventura era uno de los viajes que figuraban en su lista de cosas que hacer antes de morir, y ha conseguido tacharlo de la lista pese a haber enfermado en plenas vacaciones. Además de haber cumplido el sueño de ver a los animales en libertad, ambos han podido disfrutar de la gastronomía típica del país, desde frutas tropicales frescas y sabrosas,.

Las playas de aguas cristalinas, la arena blanca y el sol africano tampoco han faltado durante estos días, en los que la desconexión era el principal objetivo. Hay algo en ver a los animales en libertad que te hace ver la vida de otra manera. De repente, se te olvidan las prisas, el móvil y todas esas cosas que parecían tan importantes.

Y recuerdas lo poco que necesitas para sentirte realmente feliz", ha reflexionado. Creo que necesitaba vivir algo así sin saber cuánto lo necesitaba", ha confesado a sus aficionados. Me llevo miles de fotos, pero sé que lo mejor de este viaje no se puede enseñar.

«He pasado una noche de infierno. No he parado de vomitar y de tener diarrea»