También es clave saber reconocer qué sobra antes de seguir añadiendo. Y es que decorar una pared no se trata de cubrir cada centímetro, sino de buscar un equilibrio entre los colores, los tamaños y los muebles, para que lo que pongas en ella encaje con el resto de la estancia. Para decorar una pared vacía, los interioristas de EstudioFaas arrancan con una propuesta: “Apostaría por colocar un papel pintado , neutro o atrevido según el carácter del espacio , pero siempre en sintonía con la paleta cromática del conjunto de la vivienda”.

Los datos duros del caso

  • Y no hay por qué escoger necesariamente un dibujo discreto.
  • Puedes dar protagonismo a esa pared siempre que sus colores conecten con los del ambiente.
  • Según explican Alejandro y Anna, este recurso permite transformar una estancia “sin perder la coherencia con el lenguaje arquitectónico de la casa”.
  • Para elegir el modelo, fíjate en los tonos que ya ves en las cortinas, la tapicería o los muebles y busca un papel que los reproduzca.
  • Antes de enamorarte de una pieza, comprueba cuánto espacio tienes para colocarla.
  • La proporción es la clave ”, señalan Escánez y Fernández.

Para entender la historia

Su referencia es concreta: “Personalmente, procuraría que la composición no superase los dos tercios de la anchura de la pared , dejando suficiente espacio para que respire”. Antes de elegir, mide la anchura de la pared y c alcula sus dos tercios para saber cuánto espacio debería ocupar la composición. Puedes marcar las dimensiones sobre la pared para visualizar el espacio que ocupará la composición y cuánto margen quedará alrededor.

Si estás buscando cuadros para el salón, evita decidir únicamente por el tamaño que te gusta: importa cómo quedarán dentro de la superficie disponible. La anchura no es la única medida que debes valorar al decorar paredes. También necesitas observar lo que sucede entre el suelo y el techo.

Los profesionales recuerdan que “es fundamental encontrar un equilibrio entre el techo, el zócalo y el mobiliario , de manera que cada pieza se integre de forma natural en el conjunto”. Por eso, antes de fijar una altura, mira la pared completa y no solo el hueco donde irá colocado el cuadro o el espejo. Esa mirada conjunta te ayudará a comprobar si estás eligiendo la ubicación por comodidad o porque encaja con los elementos que ya tienes.

Elementos adicionales

Evita tratar el cuadro como un elemento independiente: tú vas a verlo junto al sofá, las puertas y los remates. Si prefieres que sea la pared la que aporte carácter, los expertos proponen trabajar con un acabado continuo. El panelado con madera lacada en el mismo tono que las paredes es una solución especialmente elegante", explican. Su interés no se limita al aspecto decorativo: “Aporta continuidad, reduce el ruido visual y permite integrar puertas, armarios y mobiliario a medida”, añaden. Puede ser una buena opción si quieres un efecto sobrio y elegante. Además, no tienes que decidir todos los detalles decorativos a la vez: primero puedes elegir el revestimiento y dejar los cuadros u otros adornos para después. Al usar paneles del mismo color que las paredes, las puertas y los armarios quedan más integrados y no necesitas añadir decoración para disimularlos. La preferencia.

«No es llenarla de objetos, sino darle sentido al espacio»