Esta es una pregunta cuya respuesta se divide en dos opiniones. Mientras que para algunos es el fin de su vida en la Tierra, para otros apenas es el inicio de algo más, un sentimiento que el Día de Muertos logra enmarcar muy bien. Cada año, el final de octubre da a conocer la llegada de una de las fiestas que se extienden a lo largo y ancho de México, pero detrás de la tradición que hoy nos representa como país, existe un conjunto de costumbres y simbolismos que han logrado sobrevivir hasta la actualidad.

Claves de la historia

  • Durante generaciones, la relación de mexicanos con la muerte ha sido marcada por una historia construida por la cosmovisión indígena y la influencia católica tras la llegada de España a México en el siglo XVI.
  • Antes de la llegada de los conquistadores, ya existían prácticas funerarias con las que los indígenas recordaban a sus fallecidos.
  • Para civilizaciones como los mexicas, los muertos emprendían un viaje al Mictlán, el inframundo de nueve niveles que debían atravesar para así alcanzar su destino final.
  • Para los mayas, las almas descendían al Xibalbá y, para los zapotecos, el dios de la muerte, Pitao Pezeelao, reinaba en el inframundo.
  • La búsqueda de una respuesta a lo que sucede después de la muerte es una de las incógnitas que se mantienen en todo el mundo.
  • En México, las creencias y prácticas funerarias de los pueblos originarios se fusionaron con costumbres arraigadas al catolicismo por la influencia europea.

De dónde viene la noticia

Desde entonces, las formas de abordar la muerte han ido variando entre regiones y la costumbre de las familias, pero la intención de transformar la memoria en legado se mantiene firme. En 2003, la UNESCO proclamó las fiestas indígenas dedicadas a los muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, y en 2008, dicha manifestación fue inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Con este reconocimiento, se reafirma la importancia de festividades como el Día de Muertos en el centro de nuestra cultura.

Así, lo que fue cobrando forma a raíz de una mezcla entre costumbres indígenas y la llegada del catolicismo, hoy es la oportunidad de fortalecer las raíces familiares bajo una mirada comunitaria que reconoce el paso de nuestros seres queridos por este plano como una forma de mantener su presencia viva y resguardar el legado familiar para futuras generaciones. Actualmente, el significado del Día de Muertos se extiende a la interpretación de cada uno, y para reconocerlo, repasamos más sobre esta tradición. Esta festividad perseveró pese a la conquista que se extendió por Aridoamérica y Mesoamérica.

En el caso particular de México, la violencia con la que fue conquistada la tierra obligó a muchas personas a tratar de mantener y hacer prevalecer sus costumbres a toda costa. Las civilizaciones de esta parte del mundo tuvieron pérdidas no solo por las nuevas enfermedades que los europeos traían, sino que crearon una gran depresión en las personas mayores que se rehusaban a cambiar de religión y abandonar algo en lo que habían creído toda su vida… Fue así que algunas familias comenzaron a resguardar santos en sus casas con espacios especiales dentro de ellos, en lo que guardaban pequeñas muestras de gratitud a lo que los españoles llamaban sus “antiguos dioses” o “deidades paganas”. Fue.

El desarrollo de la historia

El Día de Muertos significa festividad, remembranza y homenaje a nuestros seres queridos que han trascendido, sobre todo si consideramos que las culturas prehispánicas iniciaron esta festividad con la creencia de que “los muertos” nos visitan cada cierto tiempo desde otro plano y, al mismo tiempo, ellos atraviesan un pasaje después de morir. Para los antiguos mexicanos, la oposición entre muerte y vida no era tan absoluta como para nosotros. La vida se prolongaba en la muerte. La muerte no era el fin natural de la vida, sino fase de un ciclo infinito”, escribió Octavio Paz en su ensayo Todos Santos, Día de Muertos. El Día de Muertos es una tradición milenaria; aunque no se conoce una fecha exacta de su origen, se sabe que se remonta a las culturas prehispánicas. La festividad se relaciona, sobre todo, con la cultura azteca, cuyo culto a la muerte trascendió de diferentes maneras.