Funciona en un recibidor, en un baño secundario, en el hueco junto a una ventana o en esa esquina del salón que nunca supiste cómo aprovechar. Te damos diez ideas, con ejemplos que demuestran que un espacio atrevido y diferente puede cambiar por completo la forma en la que vives tu hogar. Este salón comedor de una casa de John Taylor es la prueba.

Los hechos principales

  • No importa si tu casa es pequeña porque no se trata de reformar el salón o la cocina, sino de jugar con los rincones, los espacios olvidados y las estancias mini, como un pasillo o el hueco bajo la escalera.
  • Son lugares en los que solemos fijarnos poco y que, precisamente por esa razón, admiten más riesgo.
  • Un cambio mínimo en un espacio reducido se percibe enseguida y transforma la sensación de toda la vivienda.
  • Además, la inversión es menor y el resultado, mucho más agradecido.
  • Basta con mirar con otros ojos ese hueco junto a la ventana.
  • En esta propuesta del estudio Arquesta, una butaca de líneas ligeras y una mesita auxiliar de metal convierten el espacio que queda tras unas puertas de cuarterones en un rincón de lectura bañado por la luz.

Marco de la historia

Pocos elementos, pero bien elegidos. El color es la forma más rápida y económica de dar carácter a un rincón. Puedes llevarlo a una pared, a una puerta, a un mueble o, si te atreves, al techo, una superficie que casi siempre olvidamos.

También funcionan los objetos: una silla de un tono intenso, unos cojines o una lámpara pueden marcar la diferencia. Si te da miedo equivocarte, empieza por los complementos y, cuando te sientas segura, da el salto a las paredes. Es lo que ocurre en este dormitorio de Pilsferrer Casa, que lleva el color hasta el techo: el verde con molduras enmarca la habitación y una silla roja lacada se convierte en la protagonista del rincón de tocador o trabajo.

El cojín mostaza y la colcha estampada completan una paleta tan atrevida como armoniosa. Atreverse no significa acumular por acumular. Un rincón llamativo necesita una base en armonía con el resto de la casa para que no parezca un elemento aislado o fuera de lugar.

Detalles adicionales

La clave está en repetir algún color o material de la estancia y en dejar que las piezas respiren. Un objeto llamativo luce mucho más cuando lo rodea un fondo sereno que cuando compite con otros diez. En esta propuesta de Fatboy, un aparador de acabado brillante y aspecto casi escultórico, un espejo en forma de arco con marco color teja y una lámpara verde conviven sin restarse protagonismo. Unas flores, unos libros y un cuenco azul completan una composición tan sorprendente como equilibrada. La naturaleza es una gran aliada para dar vida a cualquier rincón. Una planta de gran tamaño, varias macetas agrupadas o un ramo de flores frescas aportan color, frescura y volumen, y suavizan los ambientes más atrevidos. Además, son fáciles de cambiar según la temporada. Elige especies que se adapten a la luz del lugar y juega con alturas y hojas de formas distintas para crear un pequeño jardín.