Formada en Bellas Artes y dedicada durante trece años a la moda, en 2020 cerró aquella etapa para entregarse a una vocación que la acompañaba desde niña. Sus acuarelas invitan a llevarse un pedacito de verano a casa. Desde hace unas semanas cuenta con su primera exposición individual en el MAD de Antequera, donde reúne esa mirada sobre la luz y las pequeñas historias del verano.
Puntos clave
- Hablamos de pintura, de los paseos que le ordenan las ideas, de su arte innato y de su querida y amada Sevilla.
«Soy una voyeur de la felicidad, una cazadora de momentos»

