La textura, en el horno, es más blandita, pero la cantidad de grasa se reduce bastante. Con estos cambios, optando por ingredientes sanos —como la manzana, que con su dulzor sustituye al azúcar refinado— y una elaboración muy sencilla, podemos conseguir unos dónuts tiernos, aromáticos y deliciosos, perfectos para el desayuno, la merienda o para cuando tengas algún capricho. Gracias a sus azúcares naturales, permite eliminar el azúcar añadido sin renunciar a un resultado agradablemente dulce.
Lo esencial, en breve
- Apuesta por variedades como Fuji, Gala o Pink Lady, porque, igualmente de ser más dulces que otras, aportan notas afrutadas que se intensifican durante el horneado.
- Si quieres optar por la harina de avena, esta absorbe más líquido y aporta una textura ligeramente más densa y húmeda.
- Además, tiene un sabor suave que combina especialmente bien con la manzana y la canela; y otras, como la de espelta, contienen gluten, aunque en menor proporción que el trigo, y producen una miga suave y aireada, con un sabor ligeramente.
- Si quisieras terminar estos dónuts con cobertura, te damos dos ideas que a la par van en esta misma línea de receta saludable, sin azúcar y sin grasa.
- Para hacer un glaseado similar al de azúcar pero sin ella, mezcla 50 gramos de eritritol en polvo + 1-2 cucharadas de leche o bebida vegetal + ½ cucharadita de extracto de vainilla + unas gotas de zumo de limón (opcional).
- Baña los dónuts y déjalos secar durante unos 15-20 minutos.
El contexto
Y si lo que te apetece es un glaseado de chocolate, una buena fórmula es mezclar para bañar después los dónuts: 1 cucharada de cacao puro en polvo + 1 cucharada de yogur griego + 1 cucharadita de miel, sirope de dátil o pasta de dátiles (opcional) + unas gotas de leche o bebida vegetal. © ¡HOLA!

