Todo empezó de la manera más inesperada, con una mujer a la que acababa de conocer y una decisión que terminaría marcando buena parte de su vida. Lloyd rememora perfectamente la primera vez que probó la cocaína. Fue a las afueras de un club de Los Ángeles cuando acompañó hasta su coche a una mujer a la que acababa de conocer.
Lo esencial, en breve
- Allí, sin imaginar las consecuencias, consumió “un par de rayas”.
- Me enganché casi de inmediato.
- Me encantó, y ahí empezó mi adicción a la cocaína”, reconoce con una sinceridad abrumadora.
- Y es que lo que comenzó como una simple tontería, en la que no se tuvieron en cuenta las consecuencias, terminó convirtiéndose en una adicción que se prolongaría durante años y el intérprete acabó dejándose arrastrar por el ambiente.
- Sin embargo, afirma que siempre mantuvo una regla que nunca rompió.
- Jamás se presentó bajo los efectos de las drogas a un rodaje o a una representación teatral.
El contexto
Uno de los episodios más estremecedores que relata ocurrió en 1983, después de la cancelación de Taxi, la exitosa serie que había protagonizado durante cinco temporadas. En aquella época, su consumo de drogas y alcohol era mayor. Una noche, mientras estaba drogado y borracho, mantuvo una fuerte discusión con su entonces novia y decidió marcharse a dormir a casa de un sobrino.
Cuando volvió, descubrió que no podía entrar en su vivienda. Fuera de sí, comenzó a golpear las ventanas con los puños hasta romper los cristales, provocándose heridas de enorme gravedad. Lo siguiente que recuerdo es que estaba tirado en el suelo de mi cocina, desangrándome, y los paramédicos me estaban atendiendo", escribe en sus memorias.
Había perdido tanta sangre que necesitó una transfusión de plasma y tuvo que ser operado de urgencia. Después llegó un largo proceso de fisioterapia para recuperar la movilidad de los dedos de sus manos. Aquel episodio dejó una huella profunda en su vida, aunque no consiguió poner fin a sus adicciones.
La nota completa
Paradójicamente, mientras atravesaba estos momentos tan difíciles, su carrera continuaba creciendo. Solo dos años después, en 1985, se convertiría en el inolvidable doctor Emmett Brown, el científico que viajaba en el tiempo junto a Marty McFly, interpretado por Michael J. Tuvieron que pasar otros diez años desde aquel dramático incidente para que Lloyd decidiera buscar ayuda profesional. En 1993, después de trabajar con un psicólogo que le hizo comprender hasta qué punto las drogas y el alcohol estaban dañando su vida, ingresó en un centro de rehabilitación durante cinco semanas. Pero abandonar las adicciones resultó mucho más complicado de lo que había imaginado. Aunque aquel tratamiento supuso un primer paso decisivo, el intérprete reconoce que sufrió varias recaídas antes de conseguir mantenerse sobrio. Ese fue el comienzo, pero no el final. Tuve algunas recaídas después de eso.

