Acaba de publicar su nueva novela, ‘Las Mitford’, un retrato de las hermanas aristócratas más reconocidas del siglo XX, lo que nos sirve de excusa para hablar en su casa de política, memoria, literatura y, cómo no, del Premio Planeta, cuyo jurado preside desde hace años. La vivienda de Carmen Posadas (Montevideo, Uruguay, 1953) es el sueño de cualquier bibliófilo. Sí, los amantes de la decoración se quedarían boquiabiertos con el buen gusto que reina en su salón, en sus pasillos, en su cuartito de televisión, en su hall; y igualmente los expertos en arte, por las obras de gran valor que cuelgan de las paredes o que se exponen en mesas y mesillas.
Los hechos principales
- Pero yo, como apasionada de los libros, solo podía mirar sus estanterías: enciclopedias, novelas sin fin, incunables y su línea de primeras ediciones (entre ellas, la de ‘Madame Bovary’, de Gustave Flaubert, o la de ‘Rebelión.
- Carmen Posadas vive en el centro de Madrid, en uno de esos edificios distinguidos con un ascensor de madera a los que hay que cerrar las puertas manualmente.
- La autora recibe al equipo de ELLE con mucho cariño y algo de prisa; le espera un compromiso personal y quiere ir a presentar el nuevo libro de su amiga Marta Robles.
- Posadas tiene callo en esto de posar ante la prensa y, como la excepcional anfitriona que debe ser, nos enseña su casa al detalle.
- Libros, sí, pero a la par un luminoso despacho donde podría quedarme a vivir, con una pared en la que cuelgan muchas portadas de sus libros en las ediciones de otros países.
- Anexo al salón se encuentra un pequeño rincón con un sofá de lo más confortable y una televisión, que es donde grabamos el vídeo que puedes arriba.
Marco de la historia
Ahí tiene el Premio Planeta que obtuvo en 1998 con ‘Pequeñas infamias’ y fotos de lo más variopinto; entre ellas una en la que está dándole la mano a Fidel Castro. Podría preguntarle por cualquier novela de su estantería, pero no; la interpelo por el mandatario cubano en las distancias cortas: “Ligón, muy ligón, no lo quieras saber”, me contesta, y me deja con la boca abierta. Y es que Posadas no es una escritora como cualquier otra: hija de diplomáticos, espiada cuando su padre fue embajador en Moscú y cuando estaba casada con Mariano Rubio -gobernador del Banco de España entre 1984 y 1992-, antaño reina de corazones en las revistas, es hoy una mujer serena y deslumbrante que conserva.
Acaba de publicar ‘Las Mitford’ (Espasa), una novela inédita sobre las reconocidas hermanas aristócratas y rebeldes de los años 30, con las que parece tener algo más de una coincidencia. Le pregunto por la polémica del Premio Planeta -ella es miembro del jurado desde 2000 y presidenta desde hace años-: “¡Pues claro que sabíamos que era Isabel Allende desde el principio, ni que fuéramos tontos, no entiendo la polémica!”, me contesta riéndose poco antes de sentarnos a conversar con un par de vasos de agua. ¿Por qué las Mitford, Carmen, y por qué ahora?
El tema me lo dieron, no lo busqué, pero me he dado cuenta de que, de alguna manera, las Mitford me estaban buscando porque mi colegio en Inglaterra estaba a media hora de su casa; cuando salíamos de clase comprábamos las chuches en las mismas tiendas en Oxford que ellas, me compraba el abrigo de invierno en los mismos grandes almacenes que ellas mencionan en su libro... impresionante. ¿Qué riesgo te daba más vértigo: traicionar los hechos inéditos o que los hechos inéditos te impidieran hacer literatura? Como lectora de novela inédita, no me gusta que me cuenten cuentos chinos, a pesar de que, cuando pones ‘novela’ en la tapa de un libro, puedes hacer lo que quieras.
Detalles adicionales
Hay casos famosísimos como el del cardenal Richelieu, que ha quedado para la posteridad como el personaje que se inventó Alejandro Dumas: no era ese tipo atrabiliario, asesino... pero esa es la versión que ha quedado para la historia porque la literatura es muy potente. Como lectora de novela inédita, no me gusta que me cuenten mentiras, así que no las cuento tampoco. Pero hay que documentarse bien. Las Mitford fueron escritoras, aristócratas, rebeldes, fascistas, comunistas… ¿Te interesaban como personajes inéditos o casi como laboratorio humano? Porque son la síntesis de lo que fue el siglo XX y de alguna manera se empieza a parecer a lo que está pasando ahora. Los años 30 del siglo pasado era una época muy polarizada. Estaban los comunistas versus los fascistas: nosotros pensábamos que los comunistas estaban en Rusia y los fascistas en Italia y Alemania, pero no es así. En Inglaterra.
«No digo que estemos ahora al borde de una revolución, pero sí que estamos en un fin de ciclo del mundo que conocimos los nacidos en mi época»

