Y cuando ya creíamos saberlo todo acerca de los probióticos, prebióticos y psicobióticos, los postbióticos parecen captar nuestra atención. Se trata de unas preparaciones de microorganismos inactivados o de sus componentes que han demostrado aportar beneficios para la salud. A ellos se suman los metabolitos, es decir, las sustancias que los microorganismos generan durante su actividad.

Lo que se sabe hasta ahora

  • No solo de cereales integrales y fruta vive este nutriente, relegado durante años en nuestra dieta (pero tremendamente beneficioso) El butirato pertenece a este último grupo: determinadas bacterias intestinales lo producen al fermentar.
  • Su relevancia está relacionada, en primer lugar, con el funcionamiento de las células intestinales.
  • El butirato producido por la microbiota es una de las principales fuentes de energía de las células del colon.
  • Podemos imaginarlo como un combustible que estas células utilizan para mantener sus funciones”, señala David Manrique Vergara, farmacéutico experto en microbiota, miembro del Grupo Iberoamericano de Estudio del microbioma y la nutrición.
  • Además, “el butirato ayuda a mantener la barrera intestinal , que controla el paso de sustancias entre el intestino y el resto del cuerpo”, añade la especialista en nutrición consciente y PNIE y fundadora de klauinstinto Klau Gago.
  • De este modo, ayuda a limitar la entrada de microorganismos y compuestos potencialmente perjudiciales.

En detalle

Por eso, su interés no se limita a la digestión. La investigación experimental igualmente estudia su participación en la regulación de la respuesta inmunitaria y de los procesos inflamatorios intestinales. Eso sí, aunque estos mecanismos ayudan a comprender su importancia biológica, todavía falta evidencia en personas para recomendarlo como suplemento destinado a reducir la inflamación general.

Una de las líneas de investigación más interesantes es la posible relación del butirato con la regulación del apetito y el metabolismo de la glucosa. El intestino no solo compite en la digestión y la absorción de nutrientes: a la par interviene en las señales que contribuyen a regular el hambre y la saciedad. Como explica Klau Gago, “el intestino toma parte en la regulación del apetito.

El butirato puede intervenir en las señales que nos ayudan a sentirnos saciados y en la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa”. Esta conexión ha despertado el interés por su papel en la salud metabólica, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad. Concretamente, la suplementación con butirato ha mostrado posibles beneficios sobre el peso y el control de la glucosa, como apoyo a cambios en la alimentación, aunque los resultados varían.

La historia en profundidad

Así lo refiere la especialista, en alusión a un ensayo publicado en 2026 en Clinical Nutrition y otro ensayo publicado en European Journal of Clinical Nutrition. Antes de pensar en suplementos, los expertos recomiendan prestar atención a la alimentación. La producción natural de butirato depende, entre otros factores, de que las bacterias intestinales dispongan de los sustratos adecuados para fermentarlos. La estrategia consiste en alimentar a las bacterias que producen butirato, ofreciendo variedad de fibras y almidón resistente de forma habitual ”, explica el farmacéutico. Para ello, propone seguir una alimentación de base mediterránea que incluya legumbres, cereales integrales, frutas, verduras, frutos secos y semillas. También puede contribuir el almidón resistente, presente, por ejemplo, en el plátano poco maduro y en alimentos como las patatas, el arroz o la pasta que se han.

«el intestino toma parte en la regulación del apetito. El butirato puede intervenir en las señales que nos ayudan a sentirnos saciados y en la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa»