La hija de Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover, nieta de la icónica Grace Kelly y recién comprometida con Ben-Sylvester Strautmann, ha vuelto a encender el interés de los analistas de moda con un conjunto de otoño-invierno donde este accesorio reclama todo el protagonismo. Junto a su última fotografía, la joven aristócrata ha compartido una aplaudida e irónica declaración en inglés: «People hate to see me take my hats out» (que se traduce como «A la gente le molesta verme sacar mis gorros»). Con esta frase, Alexandra no solo demuestra sentido del humor ante las opiniones que despierta su afición, sino que confirma una filosofía de vestidor muy clara: en su armario, los complementos no son un añadido de última hora, sino el eje central sobre el que se construye la identidad de cada conjunto.

Puntos clave

  • Esta estudiada aparición llega poco después de que la princesa de Hannover acaparara titulares al recuperar un impresionante vestido de Givenchy de alta costura que perteneció a su abuela Grace Kelly (una pieza de archivo que la princesa.
  • Aunque sus elecciones actuales demuestran que no teme a la modernidad, Alexandra evidencia una gran afinidad por las prendas con historia y por los accesorios rotundos capaces de transformar por completo un estilismo.
  • El último estilismo de Alexandra de Hannover se estructura en torno a una combinación perfecta de romanticismo retro y calzado urbano: Sin embargo, el gorro negro de punto es el detalle que termina de elevar el conjunto.
  • Su tejido de canalé añade una textura rica que rompe con la superficie compacta del abrigo.
  • El elemento diferenciador es su silueta: una delicada lazada que cae alrededor del cuello, distanciándolo por completo de los gorros de lana convencionales.
  • La fascinación de la hermana de Carlota Casiraghi por las piezas de cabeza abarca todo tipo de escenarios, desde la etiqueta institucional hasta el diario informal: A sus 27 años, Alexandra de Hannover está logrando desmarcarse con triunfo.

Los antecedentes

Aunque la alargada sombra estilística de Grace Kelly y la sofisticación innata de Carolina de Mónaco definen su herencia, ella prefiere jugar en una liga propia donde conviven la sastrería masculina, los guiños vintage y el calzado contemporáneo. Sus gorros funcionan como la síntesis perfecta de este universo: son prácticos, expresivos y actúan como su firma de estilo personal. Con su comentario irónico, Alexandra deja claro que la moda es, ante todo, un espacio para divertirse y que, por más que despierte comentarios encontrados, no tiene ninguna intención de dejar de sacar sus gorros a la calle. © ¡HOLA!

«A la gente le molesta verme sacar mis gorros»