Tras vender 250.000 ejemplares, ser traducida a 19 idiomas, protagonizar reseñas extraordinarias en las cabeceras internacionales más prestigiosas y obtener la bendición de nombres de la talla de Pedro Almodóvar y Dua Lipa, la autora vuelve en el otoño de 2026 con un volumen en el que cambia radicalmente de tono. Cosamala es violenta, lúgubre, espeluznante, sí, pero, como todo lo que brota del imaginario de Portero, a la par es abrumadoramente conmovedora. La novela ya está disponible en librerías.
Claves de la historia
- Seix Barral La acción se sitúa en el pueblo sevillano de Guillena, en el verano de 1937, y cuenta la brutal represión del bando falangista sobre los vecinos del municipio.
- La novela excava en la violencia de la Guerra Civil española, pero, ante todo, plantea qué ocurre cuando se lleva al ser humano al abismo, a la postre de su capacidad de aguante, a la contemplación del horror un día tras otro.
- El fin de la vida comunitaria; la lenta y opresiva corrosión del espíritu y, por último, la putrefacción de tantos y tantos cuerpos en terreno inidentificado.
- Aunque contenga mucha historia, no es una novela inédita.
- Es una novela de brujas y de fantasmas.
- Hemos intentado muchas veces pasar la página de la Guerra Civil, el problema, como dice Alberto Conejero en el documental sobre Agustín Gómez Arcos, es que no la hemos leído.
De dónde viene la noticia
Ahí hemos fallado estrepitosamente. La generación que vivió de lleno el conflicto ya ha muerto y, quienes eran pequeños, a la par están desapareciendo. Así que quizá ahora la manera de leer la página y pasarla, igualmente de abrir las ventanas y perforar la tierra, es ficcionar sobre ella, incorporarla a la leyenda, y no solamente al conocimiento reglado”, propone Portero.
Los crímenes sistemáticos del bando nacional contra las mujeres de la Guerra Civil fueron terroríficos, y el de las mujeres que mataron en Guillena, que fueron 17, aunque en la novela yo las he dejado en siete, fue totalmente absurdo”, explica la escritora, poeta y medievalista sobre el hecho real que ha inspirado la narración. Se las sacó de sus casas y se las encontró 82 años después, porque un niño, que había visto cómo las mataban, en su propio lecho de muerte hizo público dónde yacían. Esa a la par es la historia de España, la de los cuerpos abandonados de los que no se ocupó nadie.
Se pudrieron sin una canción, una oración o una lápida. Muy a menudo es como: ‘Qué rollo la Guerra Civil’. Pues sí, qué rollo, y coincido en que hay que darlo por cerrado de alguna manera, pero eso no equivale a esconderlo debajo de la alfombra, que es lo que se hizo con mucha gente, esconderla bajo la alfombra de la tierra.
El desarrollo de la historia
Hay muchas conversaciones que se tienen que dar todavía. Con frialdad, no como algo amenazante. La necesidad de ventilar no va a echar para atrás tus creencias o cómo tú piensas que se tiene que ordenar el mundo”, ahonda la igualmente guionista. Aunque nunca ha ocultado su ideología antifascista, a la hora de escribir Cosamala, Alana S. Portero tuvo en todo momento un objetivo literario claro. Como narradora, es importantísimo quitarse la razón. Además, quitarse la razón en las cosas que más te duelan. Es clave en la construcción de novelas maduras. Desde tu cierta paz diaria, desde tu vida más o menos segura, es muy fácil tener convicciones muy serias.
«Muy a menudo es como: ‘Qué rollo la Guerra Civil’. Pues sí, qué rollo, pero darlo por cerrado no equivale a esconderlo debajo de la alfombra»

