Más allá, la impresionante bahía de Santander se llena de velas un día soleado. El fotógrafo le pide una sonrisa pero él permanece impasible. ¿Nunca sonríe?", pregunta el fotógrafo.

Claves de la historia

  • No", responde el arquitecto curvando ligeramente las comisuras de los labios.
  • Vista exterior de Faro Santander, antiguo Edificio Pereda Toni Mateu TELVA Algo de ese gesto facial casi homogéneo tienen sus edificios más conocidos, la James Simon Gallery o la Neue Nationalgalerie en Berlín, el Museo Jumex de Ciudad.
  • Puede que el rubor de su piel sea la manera en que su timidez muestra la felicidad que en este momento declara que siente.
  • Puede igualmente que ese tono rubicundo sea una reminiscencia de su infancia en una granja del condado de Devon, al suroeste de Inglaterra, donde creció entre vacas y ovejas pensando que sería veterinario.
  • Es el día de la inauguración oficial del Faro Santander y el arquitecto recorre con satisfacción el edificio recién estrenado.
  • Todos estamos muy contentos de haber llegado a la finalización del proyecto.

De dónde viene la noticia

Pero esto es solo una transición. Lo que más me interesa es el futuro, cómo ocupará el público este espacio y qué vida tendrá en la ciudad", dice. La tarea de Chipperfield y su estudio ha sido reimaginar esta imponente estructura neoclásica que ha pasado por varias reconversiones desde que se construyó, en 1795.

Tras sufrir un incendio a finales del XIX, el edificio se rehizo como hotel y club de regatas, hasta que en 1919 el Banco Santander lo adquirió para convertirlo en su sede central. El encargado de la remodelación fue en aquel momento el arquitecto Ricardo Bastida, artífice igualmente del antiguo almacén de la Alhóndiga de Bilbao y el edificio del Banco Bilbao en la calle Alcalá de Madrid, donde está ahora el Instituto Cervantes. Más tarde, en 1958, Javier González de Riancho, conocido por el diseño del Palacio de la Magdalena, se encargó de construir un edificio idéntico gemelo al original, y los conectó con un monumental arco.

Este elemento permite el paso inferior desde la calle Marcelino Sanz de Sautuola, padre de María, la niña que descubrió las pinturas de Altamira, abuela de Emilio Botín, hacia el Paseo de Pereda, uniendo así la ciudad con el mar. Escalera interior de Faro Santander Toni Mateu TELVA Según Ana Botín, presidenta del Banco Santander, la decisión de vaciar por completo el interior del antiguo Edificio Pereda para transformarlo en un ambicioso centro de arte fue, para empezar, sentimentalmente compleja debido a la unión del edificio con su familia. Derribar los despachos de mi abuelo y de mi padre no fue resolución que tomamos a la ligera.

El desarrollo de la historia

Pero hay que ser valientes, como mi madre, que respaldó este edificio lleno de cerraduras, puertas dobles y estancias solemnes, que fue diseñado para ser un lugar hermético y ahora se abre a todos. ¿Qué debíamos conservar y qué cambiar para no perder la esencia?, fue la primera pregunta que nos hicimos", afirmó en la inauguración. Las obras comenzaron en 2019 con el proceso de demolición interior. Se desmontó toda la distribución y se estabilizó la fachada inédita, dejando únicamente el "cascarón" arquitectónico. Tras dos años de desmontaje, empezó a cobrar vida la reconfiguración de plantas y salas ideada por Chipperfield. El principal problema con el que se encontró fue la estructura del arco, que debía mantener, aunque su función original había desaparecido. En esta "contradicción aparente" debía estar la solución. Su particular manera de buscar el equilibrio en el vacío la aprendió.