Y es que más allá de su recordadísimo papel de Mercedes en la serie Cuéntame cómo pasó, la carrera de Ana Duato incluye interpretaciones tan recordadas como la de Marcela, en El perro del hortelano de Pilar Miró, o Irene, en Médico de familia. Hoy repasamos cómo se cuida una de las intérprete más reconocidas de nuestra pantalla. Coinciden los expertos en que el yoga, especialmente a partir de los 60 años, es un gran aliado para mejorar la movilidad, la flexibilidad, la estabilidad y el equilibrio.
Claves de la historia
- Todas estas capacidades nos serán de gran utilidad en el día a día, protegiéndonos, por ejemplo, de caídas y permitiéndonos una agilidad maravillosa y de gran valor en esta década de la vida así como en las posteriores.
- Aunque el yoga nos ayuda a ganar fuerza y tonificar los músculos, lo ideal es combinarlo o complementarlo con entrenamiento de fuerza, como hace, por ejemplo, la periodista Mariló Montero quien ha explicado que entrena " para estar fuerte.
- Si bien el yoga, asimismo de físicamente, ayuda a Ana Duato emocionalmente, aportándole equilibrio y calma, la intérprete ha recalcado en diferentes ocasiones cómo cambió su visión de la vida después de que su personaje, Mercedes,.
- Mercedes me ha enseñado a ser persona y igualmente a ser la protagonista que soy", ha afirmado.
- En este contexto, la intérprete reflexiona sobre cómo las experiencias difíciles te ayudan a valorar lo esencial: "Cuando a Mercedes le diagnostican cáncer, conocí a mujeres que son verdaderas heroínas y con quienes hablé.
- Además, ha recordado el impacto emocional que tuvo esta trama en muchas espectadoras pero igualmente en ella misma: "Muchas mujeres me han dicho, con lágrimas en los ojos, que vivieron con Mercedes Alcántara lo que ellas no pudieron.
De dónde viene la noticia
Así, la empatía cobra un especial significado para la protagonista. Aunque su trabajo la obliga en ocasiones a comer fuera de casa, siempre que puede Ana Duato apuesta por la cocina casera, y es que si no es por necesidad, prefiere comer en casa. Recuerda con cariño que esta siempre ha estado vinculada a su familia: "Mi madre era una cocinera extraordinaria y mi hermana llegó a tener un restaurante de muchísimo éxito en Valencia.
Ana Duato respalda un envejecimiento natural y sin retoques estéticos: " No me importan mis arrugas porque quiero que el tiempo se refleje en mi cara , al contrario de tantas mujeres que han borrado el paso de los años de sus rostros y parece que no les ha ocurrido nunca nada", contaba en una entrevista a InStyle. Además, en este mismo medio confesaba: " La asignatura pendiente es siempre aprender a envejecer , y en eso me empeño", rechazando los rostros excesivamente retocados: "Parece que no les ha ocurrido nunca nada, como si fueran esfinges. No sabes si están asustadas o contentas.
En este contexto, la protagonista siempre ha defendido que cumplir años es igualmente sinónimo de ganar sabiduría y experiencia, mostrándose orgullosa de poder transmitir esto tanto en su faceta personal como profesional.
«Empecé a hacer yoga cuando estaba embarazada hace 30 años, y sigo practicándolo. Con la postura del sirsasana consigo fortalecer mucho los brazos»

